Las reglas del Waterpolo permiten que un jugador que haya jugado con una selección pueda defender los colores de otro combinado nacional, como es el caso del hipano-brasileño Felipe Perrone, que ha cambiado el rojo por el amarillo.

Felipe pretende dar una buena imagen de su país en los próximos Juegos Olímpicos de Río 2016. Además, confiesa que ha decidido jugar con Brasil por una función social, ya que los niños necesitan ídolos para hacer deporte pero que la decisión fue muy díficil, pues dejar a sus compañeros españoles tras muchos años es duro.