La australiana Samantha Stosur rompió todos los pronósticos al ganar el Abierto de Estados Unidos tras superar a la gran favorita, la norteamericana Serena Williams, por 6-2 y 6-3, en 1 hora y 11 minutos.

 Stosur, una consumada doblista que en esta modalidad ya había ganado Wimbledon y Roland Garros, decidió hace tres años centrarse en su carrera como jugadora de individuales y alcanzó en la pista de tenis más grande del mundo el momento álgido de su carrera al ganar su primer ''major'' en individuales.



 La australiana jugó un primer set perfecto. Saltó a la pista con una táctica muy definida y la ejecutó a la perfección. Stosur desplegó un juego muy sólido, sin apenas cometer errores, y moviendo de un lado a otro a la jugadora norteamericana, que de esta forma perdía precisión en sus potentes golpes.