El checo Roman Kreuziger, compañero de Contador en el Saxo-Tinkoff, se impuso en la Amstel Gold Race gracias a una escapada, primero con otros seis corredores y luego en solitario los últimos siete kilómetros. Kreuziger logró llegar con unos veinte segundos de ventaja a la cima del Cauberg y mantenerlos hasta la meta. El murciano Alejandro Valverde terminó segundo, a 22 segundos, dando tiempo al pelotón. Una vez más se resistió la clásica holandesa, que aún no conoce un triunfo español.



Valverde y el australiano Gerrans fueron los únicos que lograron resistir el tremendo ataque del belga Gilbert en el muro de Cauberg. Los tres se juntaron en los 1,8 km llanos que quedaban hasta la pancarta, pero no se fiaron uno de otro y la duda fue bien aprovechada por Kreuziger. Valverde, Gerrans y Gilbert cruzaron la meta con el pelotón casi superándoles.

Roman Kreuziger, 26 años, fue considerado una de las grandes promesas del ciclismo mundial cuando a los 22 años ganó la Vuelta a Suiza 2008, imponiéndose en etapas de montaña y contrarreloj. Al checo le ha faltado siempre fondo físico para las grandes vueltas, pero sigue siendo un estupendo corredor en carreras cortas que ha ganado la etapa de Alpe di Pampeago en el Giro de Italia 2012, la Vuelta a Romandía o el Giro de Cerdeña.