Manny Pacquiao logró los grandes golpes que ansiaba con desesperación, derrotando a Chris Algieri para alzarse con la victoria en una desigual pelea por título de campeón del peso welter.

Pacquiao persiguió a Algieri desde la campana de apertura, derribándolo en varias ocasiones y dominando el combate desde el inicio. Casi lo único que no logró el boxeador filipino fue su primera victoria por nocaut en cinco años, y en su lugar tuvo que conformarse con una decisión favorable de los jueces tras 12 asaltos contra un rival que parecía no querer participar, quien cayó hasta 6 veces a la lona.