Ha llegado en Qatar y contra Qatar el quinto mundial para Francia que vuelve a dominar en este campeonato, algo que no hace desde 2011 y que algunos creían que los franceses no volvían a estar al mismo nivel. La anfitriona, Qatar, perdió 22-25 en la final de su mundial después de hacer un extraordinario campeonato. De esta forma, Valero Rivera obtiene una meritoria medalla de plata dirigiendo a la selección qatarí, la primera no europea que disputa una final.

El encuentro fue dominado por los franceses sobre todo en la primera mitad. Una vez más, Omeyer y Karabatic se erigieron en los grandes protagonistas de la victoria gala.

Nikola Karabatic apareció enseguida en el encuentro para comandar un parcial francés de 0-3 y situar el 1-3 en el minuto 6. Los problemas para Qatar han seguido en el otro área al estrellarse contra una zaga 'bleu' dura como una roca, inabordable de entrada para los anfitriones. Pero Capote y Markovic fueron el único alimento ofensivo local durante la primera mitad además de las 7 paradas de Saric (37% de acierto), que dejaron todo abierto al descanso (11-14).

Un inicio eléctrico de Mallash colocó a Qatar a tan solo un gol de diferencia. Sin embargo, la aparición de Porte y Barachet mantuvieron a Francia siempre por delante, beneficiados también por la segunda exclusión a Capote:

Aunque los qataríes no se rendían y se aferraban al encuentro, pese a que cualquier mínimo fallo era transformado en gol francés.

Los anfitriones tuvieron más de un ataque para empatar el encuentro, pero Francia no lo permitió, demostrando una vez más su fortaleza competitiva y la firmeza de su bloque en los momentos de la verdad.

La selección francesa de balonmano se convirtió en el primer equipo en la historia en ganar 5 títulos de campeón del Mundo (Islandia 1995, Francia 2001, Croacia 2009 y Suecia 2011).