La selección española ha dejado encarrilada la clasificación olímpica para Río de Janeiro de dos embarcaciones, el K-1 200 de Teresa Portela y el K-4 1.000 de Hernanz, Germade, Carrera y Peña
La selección española de piragüismo ha dejado hoy encarrilada la clasificación olímpica para Río de Janeiro de dos embarcaciones, el K-1 200 de Teresa Portela y el K-4 1.000 de Hernanz, Germade, Carrera y Peña, aunque ha encajado algunos resultados adversos, como el de Craviotto, que deja el pase hasta el preolímpico de 2016.
El K-4 1.000 de Javier Hernanz, Rodrigo Germade, Óscar Carrera e Iñigo Peña fue segundo en su semifinal, tras Portugal, lo que le vale la clasificación para la final A del Mundial, y aún más, le abre la puerta hacia Río de Janeiro, que espera certificar mañana.
El cuarteto que entrena Luis Brasero se mostró ambicioso desde la salida en la que se colocó en los primeros puestos en la pugna por las únicas tres plazas que daban acceso a la final, donde los farragosos criterios de reparto de las plazas olímpicas contribuyen a la incertidumbre.
El K-4 1.000 español tendrá mañana asegurada la clasificación olímpica siempre que gane al menos a uno de los siete rivales europeos a los que se enfrentará en la final, en la que también estará Australia
La gallega Teresa Portela se adjudicó con autoridad su semifinal de K-1 200 metros, que le permitirá remar la final A mundialista, en la que las ocho primeras clasificadas obtendrán la clasificación para la próxima cita olímpica, con el añadido de que también la novena puede alcanzar plaza puesto que una de las competidoras, la neozelandesa Lisa Carrington dejaría libre su plaza por haberla conseguido ya en K-1 500.
La kayakista que entrena Daniel Brage persigue, tras proseguir su carrera deportiva después de ser madre de su hija Naira, la que sería su quinta participación olímpica a sumar a su bagaje en Sydney, Atenas, Pekín y Londres.
El vigente subcampeón del mundo en C-1 200 metros, Saúl Craviotto, quedó fuera de la lucha por las plazas olímpicas que se adjudican en este Mundial al ser sexto en la semifinal en la que volvió a acusar la falta de adaptación que ya sufrió en la eliminatoria, pese a que logró el triunfo.
Fuera de la final A de mañana, en la que los ocho primeros clasificados se asegurarán el pase a Río de Janeiro, Craviotto, relegado a la final C, queda pendiente del preolímpico europeo que se disputará el próximo año, meses antes de la cita brasileña, para lograr el pasaporte a los que serían sus terceros Juegos consecutivos.
El K-4 500, compuesto por María Corbera, Isabel Contreras, Eva Barrios y Ana Varela, fue quinto en la semifinal, y sin opciones de pelear por la final A en la que se repartirán las plazas olímpicas tendrá que hacerlo en la B.
El C-2 1.000 de Antonio Campos y Diego Romero fue quinto, que le supone remar la final B.
En semifinales mundialistas pero en pruebas fuera del programa olímpico, la balear Adriana Paniagua en C-1 200 fue cuarta, puesto que le sitúa en la final B, y Antonio Segura y Francisco Luengo, en C-2 200 metros, lograron el cuarto lugar en una llegada muy ajustada en la que pasaban a final A los tres primeros.
Asimismo, en finales A que no corresponden a pruebas olímpicas remarán mañana otras cinco embarcaciones españolas, tres sobre la distancia de 500 metros, el C-1 de Sieiro, el K-1 de Roi Rodríguez, y el K-2 de Cooper y Cosgaya; el K-1 1.000 de Pedruelo y el K-2 200 de Ouzande y Lazcano.
En la sesión matinal, la selección española desaprovechó la primera oportunidad de lograr una plaza olímpica para Río 2016 al obtener el K-2 1.000 de los gallegos Gabriel Campo y Rubén Millán la novena en la final A del mundial que se disputa en Milán, en la que los seis primeros clasificados obtenían el pase
Fuente: EFE