La NBA ha anunciado cambios en el sistema de clasificación para los playoffs. A partir de la próxima temporada, el orden de los equipos que jugarán la post-temporada estará determinado únicamente por el balance de victorias en cada una de las Conferencias, acabando así con el poder principal que ostentaban las divisiones.

De esta forma, el campeón de una División no tendrá garantizado estar entre los cuatro cabezas de serie. Este hecho otorgaba ventaja de campeón, al menos, en la primera ronda de playoffs. Además, no será el factor clave a la hora de deshacer un empate entre equipos. Desde el curso 2015-16, los enfrentamientos directos entre los equipos será el primer factor en ese caso. Solo en caso de igualdad, se dará relevancia el título de División.