Wladimir Klitschko, cuyo reinado casi duraba diez años, sucumbió tras once años invicto, a los puntos de forma justa y unánime (116-111, 115-112 y 115-112), con Tyson Fury, nuevo campeón de los pesos pesados que se convierte así en el nuevo monarca de la Organización (OMB), Asociación (AMB) y Federación (FIB).

Y lo hizo simplemente porque el hasta entonces campeón fue incapaz de hacer lo suficiente para retener sus títulos en un combate donde apenas tuvo armas para defenderlo, celebrado en Esprit Arena de Dusseldorf.