El corredor francés Arnaud Demare, del equipo FDJ, se adjudicó al sprint la 107ª edición de la Clásica Milán-San Remo, sobre 295 kilómetros, 21 años después que un ciclista de dicha nacionalidad se alzará con la prueba.

Demare, que invirtió un crono de 6 horas y 54 minutos, precedió al inglés Ben Swift (Sky) y al belga Jurgen Roelandts (LTS), que acabaron segundo y tercero, respectivamente.

La victoria contra pronóstico de Demare se fraguó en los últimos 300 metros, cuando, tras el ascenso al Poggio, la única dificultad notable de la carrera, con cima ubicada a unos 3 kilómetros de la línea de meta, hizo suyo el sprint final. Una caída del colombiano Fernando Gaviria en los últimos metros, con Sagan que se quedó ralentizado, condicionó la llegada, de lo que se aprovechó Demare.