El inglés Danny Willett es el nuevo ganador del Masters de Augusta, en un torneo lleno de locuras. Aunque el ganador del año pasado realizó 7 birdies, Spieth se tuvo que conformar con el segundo puesto y puso la Chaqueta Verde al británico de 28 años de Sheffield. Es el segundo inglés de la historia, tras Faldo, que gana el Masters, y el primer europeo desde 1999, cuando lo hizo Chema Olazábal.

En principio, iba a nacer su bebé este fin de semana y Willett no iba a ir a Augusta. Al final acudió al campo de Georgia, que mostró su versión más exigente de los últimos años con la ayuda del viento.

Willett salía a la jornada final del Masters quinto, en par, a tres golpes del líder Jordan Spieth, que había demostrado fisuras en episodios anteriores. Sin embargo, el texano arrancó los 18 hoyos finales lanzado, asesorado por Cameron McCormick, su entrenador de swing. A mitad del recorrido, Spieth llevaba -7, con 5 birdies. Willett progresaba hasta -3 pero todo caminaba hacia el segundo Masters del estadounidense.

Hasta que en el 12, el imperturbable Spieth mandaba dos veces la bola al agua, y se hacía el hara-kiri con un cuádruple bogey. Inesperadamente, Willett se erigía como líder en solitario del Masters. Progresó hasta -5 y aguantó los ataques de Westwood, Dustin Johnson y los últimos coletazos de Spieth. En el green del 18, un bogey de Spieth en el 17 rubricaba lo esperado.