Nely Carla Alberto en un contrataque
Pisando fuerte. Así han arrancado las guerreras su competición en Rio, encima tomándose la revancha ante el equipo que las eliminó en Londres 2012 “condenándolas” a luchar por el bronce; Montenegro, un rival que en Rio aspira a mejorar ese subcampeonato de hace 4 años. En definitiva, un choque de que trenes del que España ha salido muy reforzada de cara a su objetivo principal, que no es otro que la lucha por las medallas.

España salía a la cancha del Future Arena con su 7 de gala. Silvia Navarro en puerta con ña capitana Marta Mangué, Eli Pinedo, Carmen Martín, Nerea Pena, Shandy Barbosa y Eli Chávez.

Las Guerreras se ponían rápidamente por delante gracias a una gran defensa con manos muy vivas que permitía correr el contraataque. Esto, unido a las imprecisiones de las balcánicas y la soberbia actuación de Silvia Navarro dejaban a Montenegro con únicamente 3 goles en 10 minutos, los tres de la extremo derecho Petrovic. Sin embargo, no todo eran alegrías en las guerreras, pues el ataque en estático se nos atascaba sobremanera, especialmente a la pantera Marta Mangué que arrancaba con un insólito 0/3.

La defensa, una de las claves de la victoria de España
Llegando a la mitad de la primera mitad, España tenía el partido bajo control con distancias de 2-3 goles en el marcador y una defensa que resultaba impenetrable, provocando 6 pérdidas a las montenegrinas en ese periodo. Estas pérdidas unidas a la mejora de la circulación en ataque de España con Nerea Pena asumiendo galones de líder y creando una vía de agua con un parcial de 3-0 obligó al seleccionador montenegrino a pedir tiempo muerto en el minuto 17 con 9-4 en el marcador. A pesar de todo, las pérdidas seguían sucediendo y las nuestras se permitían doblar en el marcador a la subcampeona olímpica en el minuto 20 (10-5), que sobrevivían gracias a algún lanzamiento de larga distancia. A partir de este momento, las nuestras bajaron el pistón limitándose a mantener la ventaja, a pesar de sufrir una exclusión (0-1), para llegar al descanso con una cómoda distancia de 4 goles y Jorge Dueñas pudiendo mover el banquillo con más tranquilidad. A destacar en este periodo el excepcional partido defensivo de Eli Chávez y Silvia Navarro parando un último penalti con el tiempo llegado al descanso (14-10).

La vuelta del descanso comenzaba con una Marta Mangué desatada forzando un 7 metros y exclusión (1-1) en su primera acción y gol en la segunda y con Silvia Navarro siendo un muro aliándose con la madera solo atravesado por los contraataques que España les permitía con sus pérdidas en ataque, más numerosas al comienzo de esta mitad, pero compensadas por los regalos montenegrinos y sobre todo los 7 metros que se convertían en una importante fuente de goles para las guerreras en este momento de atasco.
Montenegro intentaba acercarse en el marcador aprovechando este atasco, pero ante un parcial de 2-0 entre el mejor movimiento de balón hacia los extremos en ataque y sobre todo Silvia Navarro España apagaba rápido el intento de rebelión. Por desgracia, Marta Mangué volvía a desaparecer con un 1/7 en tiros, en lo que puede ser el único lunar de España en este partido.

Silvia Navarro durante Londres 2012
Los minutos se sucedían con la rotación de banquillo de Jorge Dueñas para evitar acumular demasiados minutos, manteniendo el nivel competitivo y alcanzando máximas de +8 cimentándose, sobre todo, en una defensa extraordinaria ante la incapacidad de las montenegrinas de frenar a las Guerreras en cualquiera de las 2 áreas, acumulando más exclusiones y pérdidas.

Los últimos minutos sirvieron para que Silvia Navarro engordara aún más sus estadísticas hasta acabar con 15 intervenciones y cimentar una gran victoria por 25-19.

Difícil imaginar un debut mejor ante un equipazo como es Montenegro, dominando de principio a final, con un nivel altísimo y que deja las cosas más tranquilas para el siguiente partido, que será contra Noruega en dos días. Allí nos leeremos, en otro partidazo sin duda alguna. Porque nuestras Guerreras nos permiten soñar. Soñar muy fuerte. No han venido a Rio de paseo, están aquí para llevarse el oro. Y nosotras las acompañaremos hasta el final.