Takuma Sato (Andretti Autosport) se convirtió en el primer japonés que gana las 500 Millas de Indianápolis al imponerse en la edición número 101 de esta legendaria carrera. Se impuso en el Indianapolis Motor Speedway por delante del brasileño Helio Castroneves (Team Penske), que rozó su cuarto triunfo, y el debutante Ed Jones (Dale Coyne Racing), británico nacido en Dubai.


Los españoles Fernando Alonso (McLaren Honda Andretti) y Oriol Servià (Rahal Letterman Lanigan Racing) tuvieron que abandonar a 21 y 17 vueltas del final. El primero por avería del motor, y el segundo, por un accidente.

La prueba fue accidentada, con varias interrupciones prolongadas y percances que hicieron cambiar la clasificación de manera drástica en diversas ocasiones. Fernando Alonso debutaba en esta carrera y lo hizo con un gran papel, llegando a liderar la prueba en varios tramos y realizando una magnífica actuación en las primeras tres cuartas partes del recorrido.