La estadounidense Sloane Stephens, campeona del último Abierto de Estados Unidos, ganó el Premier Mandatory de Miami al derrotar por 7-6(5) y 6-1 a la tenista letona Jelena Ostapenko que pagó sus numerosos errores no forzados. 

Con una estrategia tímida y netamente defensiva, la tenista del sur de Florida aprovechó los fallos de cálculo y sus pobres porcentajes de saque de la quinta del mundo para ganar el último evento femenino en su histórica sede, Cayo Vizcaíno.


Stephens ganó la final con solo 6 golpes ganadores y 21 errores no forzados, suficientes teniendo en cuenta que la europea tuvo apenas cuatro "winners" más y se fue hasta 48 fallos. A estos números hay que sumar que Ostapenko puso solo el 52 % de sus primeros servicios en juego, de los cuales apenas el 25 % se tradujo en punto.

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