El VRAC es campeón de Liga por octava vez en su historia. Tumbó a El Salvador en Zorrilla (18-12) en un partido sin ensayos que decidió un 6/6 de Gareth Griffiths al pateo. Son los ganadores de los últimos cuatro títulos en juego este año (Liga, Copa, Supercopa y Copa Ibérica), que iguala a su vecino en el segundo escalón del palmarés histórico de la Liga, a uno de Arquitectura.

El control del partido en los primeros minutos fue del Chami. Se adelantó por medio de Katz en el minuto 7 y generaba dudas en su rival con su agresividad en el contacto y la fortaleza de su touche. Fue despertar a la bestia quesera, que durante los últimos 20 minutos colonizó el campo contrario y fue forzando golpes de castigo para Griffiths quien no fallaba para dejar al VRAC 9-3 arriba al descanso.

Sí lo hacían las manos, con innumerables adelantados que convirtieron la melé en una imagen demasiado recurrente a lo largo del partido. La segunda parte empezó como acabó la primera: con el VRAC en la 22 chamiza. Fueron muchas y peligrosas las visitas, pero los palos seguían siendo la única vía para sumar.

Griffiths puso el 12-6 en el minuto 47 y a partir de ahí hubo cambio de tercio. Kacilala y Díaz se desmelenaron en las alas de El Salvador y le llevaron a campo rival. Entonces emergió la figura de Katz, y, con dos colpes de castigo y un drop de fuera de serie, interrumpidos por otro castigo de Griffiths, puso a El Salvador 15-12 y le metió de lleno en el partido.

Respondió Griffiths en el 77 y fue la sentencia, aunque el Chami murió con las botas puestas, forzando touches a cinco metros de la línea de marca e intentando entrar con el maul.