El Magnus Futsal brasileño se proclamó en Bangkok (Tailandia) campeón de la Copa Intercontinental de fútbol sala al derrotar (0-2) en la final al Carlos Barbosa de Porto Alegre, con lo que revalida el título conseguido en 2016.

Tras una primera parte sin goles, la final se empezó a decantar para el conjunto paulista a los tres minutos de la reanudación en una jugada individual de Rodrigo, que asistió a Leandro Lino para que pusiera el 0-1 en el marcador.

El Magnus Futsal, con mucha veteranía en sus filas, supo leer mejor el partido cuando tomó ventaja en el marcador. A poco más de un minuto de la conclusión, un contragolpe de Leandro Lino acabó con el balón a pies de Marcel, que marcó a placer el segundo y definitivo tanto.

El cuadro de honor del torneo lo completó el Barcelona Lassa, que en el partido por el tercer y cuarto puesto goleó (12-2) a los tailandeses del PTT Bluewave Chonburi con Ferrao como máximo goleador del partido con tres goles.