El campeón mundial de ajedrez, el noruego Magnus Carlsen retuvo su corona al superar por 3-0 al desafiador ítalo-norteamericano, Fabiano Caruana, antes del límite de partidas dispuestas para la serie de desempates (4 juegos con ritmo semilento de 25 minutos para cada jugador).


Carlsen se impuso con piezas blancas en la primera (Apertura Inglesa en 55 jugadas) y tercera (Defensa Siciliana, en 51), y con negras en la segunda (Siciliana, en 28). La serie demandó poco más de tres horas de sesión, disputada en The College de Holborn (Londres).

El joven de 28 años, además de ser campeón mundial clásico, cuenta con los títulos mundiales en las especialidades Blitz (partidas a 3 minutos) y Rápido (a 10 minutos).

El match, que comenzó el viernes 9, previsto a 12 juegos, finalizó igualado en 6 puntos por bando, marcó una paridad inédita, sin antecedentes en los 132 años de existencia en esta clase de competencia; el duelo Carlsen vs. Caruana se completó con el 100% de sus partidas acordadas tablas (empates). No bastaron las 635 jugadas (la suma de movimientos de las doce partidas), ni las más de 50 horas de análisis frente al tablero para determinar un ganador. Por eso fue necesario recurrir a una batería de desempates, en la que el campeón se impuso en las tres primeras partidas sin necesidad de completar el cuarto juego.

Con el triunfo final Carlsen cosechó su tercera defensa victoriosa del título mundial, y le permitirá mantener su condición de Rey de los trebejos hasta el próximo ciclo mundial en 2020. Además, con esta actuación ante Caruana (n°2 del mundo) se aseguró el puesto de privilegio del ranking mundial como nº1 de la federación internacional de ajedrez.

En el campeonato femenino, la china Ju Wenjun revalidó su título mundial de ajedrez al derrotar a la rusa Kateryna Lagno en el desempate de la final del torneo, disputado en la ciudad rusa de Khanty-Mansiysk.

La defensora del título y la aspirante hicieron en las dos partidas semirrápidas del desempate, en la que cada jugadora disponía de 25 minutos, más 10 segundos por movimiento, pero a continuación la campeona se impuso en las dos rápidas (10 minutos para cada una, más 10 segundos por movimiento).

Wenjun, que había perdido la segunda partida de las cuatro de la final (la primera y la tercera terminaron en tablas) salvó la corona en la cuarta al derrotar con negras a Lagno, que sólo necesitaba un empate para arrebatar el título a la china.

El marcador de la final reflejaba, por tanto, un empate a dos puntos, por lo que el título se decidió en el "playoff" de desempate. La doble victoria de Wenjun en las partidas rápidas arrojó un marcador final de 5-3 a su favor.