El español Rafael Nadal confirmó que es el rey de la tierra batida, y que París le sienta muy bien.

El número 1 del mundo en el momento de mayor presión de la temporada, y con un Djokovic acechando en el ranking mundial, se llevó este domingo la victoria en la final del Abierto parisino de Roland Garrós.


No era fácil la parada para el manacorí, porque enfrente tenía nada menos que al suizo Roger Federer, otro de los más grandes tenistas de la historia.

Federer dio batalla hasta que tuvo fuerzas. Nadal se llevó los dos primeros sets por 7-5 y 7-6 (7/3 en el tie-break), y comenzó a sentenciar la partida.

Pero el jugador suizo no se rindió, ganó el tercer parcial por 7-5, pero se cayó físicamente en el cuarto, donde Nadal lo pasó por encima (6-1), cerrando el partido en 3 horas y 41 minutos.

Sexta victoria en 7 años para “Rafa” Nadal en Roland Garrós, igualando el record de títulos obtenido por el legendario tenista sueco Bjorn Borg, pero claro, Nadal apenas tiene 24 años recién cumplidos.

Nadal consigue su décimo título en un Torneo de Grand Slam y el número 46 en su palmarés, ratificando que es el auténtico rey de la tierra batida.