
Ayer se disputaron los cuartos de final del torneo femenino de baloncesto de Río de Janeiro de 2016, y como no podía ser de otra forma en este deporte, nos han dejado sorpresas y emociones fuertes.
España ha roto la barrera de cuartos de final con la que se ha topado las tres veces que se ha clasificado para unas Olimpiadas, tras vencer por 64-62 ante Turquía en un final de infarto, donde Anna Cruz fue la mujer del partido por sus números (14 puntos, 6 rebotes) y por la canasta ganadora que enchufó sobre la bocina para evitar la prórroga y dar el pase a semifinales por primera vez en la historia del baloncesto femenino español.

La selección española no se rindió y a cuatro minutos de acabar, con un parcial de 10-0 dieron la vuelta al marcador (62-60), con poco más de medio minuto del final. Alben falló un triple, y Alba Torrens tuvo una pérdida de balón que provocó el empate por medio de Sanders. Con cuatro segundos apareció Anna Cruz subiendo el balón por toda la cancha para ser posteriormente la heroina del partido. Con 22 puntos y 10 rebotes, Sanders dominó la zona y fue la que más castigó a las españolas junto a Alben (6 asistencias y 9 puntos). Laura Nicholls también estuvo espléndida con un doble-doble de 12 puntos, 10 rebotes. La crónica más extensa del partido por Beatriz Salama para la web de baloncesto Mate Al Aro la tenéis aquí aquí.


En el otro lado del cuadro, Estados Unidos ha pasado por encima de Japón (110-64), y ponen paso firme hacia la final. Las niponas aguantaron el tipo en la primera parte (durante 22 minutos, las que mejor han plantado cara hasta el momento a las WNBA), pero en la segunda mitad no pudieron parar a Maya Moore (19), Taurasi (19) y compañía. Estados Unidos anotó 50 puntos en la pintura con un 25/39 en tiros de campo, mientras que Japón sólo logró 24 con un 12/34.

Las norteamericanas se enfrentarán en semifinales a las subcampeonas olímpicas de Londres 2012, a Francia, que eliminaron a Canadá por 68-63 en su partido de cuartos de final. Las canadienses se dejaron de remontar hasta 13 puntos antes de llegar al descanso para pasar de un 29-16 a un 29-28. En el último cuarto, Marine Johannes anotó tres canastas consecutivas para poner un 58-52 ya peligroso para Canadá a seis minutos del final, pero el equipo de Lisa Thomaidis no había dicho su última palabra, y recortó distancias hasta el 60-59. Sin embargo, la gran Sandrine Gruda (14 puntos, 10 rebotes) fue determinante en los instantes decisivos: asistió a Gaelle Skrela, que estaba cortando, para dar ventaja de 64-59 a las galas con medio minuto tan solo por disputar. Ahora se tendrán que enfrentar a las estadounidenses que buscan su sexta corona olímpica seguida.