![]() |
| Foto: Kevin Light/COC |
El 7 de febrero de 2022 es probablemente el día más importante en la carrera del saltador de esquí canadiense Mackenzie Boyd-Clowes. Ese día, junto a Abigail Strate, Alexandria Loutitt y Matthew Soukup ganó la primera medalla olímpica de la historia para su país en esta disciplina al conseguir la presea de bronce en la prueba mixta por equipos en Beijing.
Tras un parón en su carrera que ha durado más de dos años Boyd-Clowes regresaba a la Copa del Mundo de saltos de esquí esta temporada con el objetivo de disputar los que van a ser sus quintos Juegos Olímpicos tras estar presente en Vancouver 2010, Sochi 2014, PyeongChang 2018 y Beijing 2022.
Tras ser oficialmente seleccionado como parte del equipo que representará a Canadá en los Juegos de Milán y Cortina, el legendario deportista declaraba que nunca pensó que llegaría a ser cinco veces olímpico (será el primer saltador canadiense en la historia en conseguir tal hito) y que procediendo de un pequeño club en Calgary significa mucho para él tener esta oportunidad. También afirmaba sentir que tiene la oportunidad de representar a una gran comunidad de saltadores de esquí pasados, presentes y futuros y a toda la gente que trabaja duro día a día para mantener su deporte vivo en Canadá.
Además de la meritoria medalla de bronce conseguida hace cuatro años, los mejores resultados de Mackenzie Boyd-Clowes son el puesto número 16 conseguido en el trampolín normal también en Beijing y el puesto número 21 logrado en el trampolín largo en Corea en el año 2018.
En 2023 el veterano saltador tenía la necesidad de tomarse un respiro en su larga carrera debido a la dificultad que supone ser un saltador de esquí en un país en el que no hay saltos de esquí (el equipo canadiense pasa la mayor parte del año entrenando en Eslovenia) y que muchas veces tenía la sensación de estar atrapado en Europa haciendo lo mismo una y otra vez, todo ello unido una gran sensación de aislamiento. Boyd-Clowes admitía recientemente que tras pasar tanto tiempo fuera de la competición afronta la cita en Italia con una mentalidad diferente. Lo cierto es que independientemente del resultado que logre, su presencia en estos Juegos ya resulta histórica en un país en el que es la referencia absoluta y una gran inspiración para los saltadores más jóvenes, como la propia Abigail Strate, junto a la que ganó la medalla de bronce hace cuatro años y que disputará sus segundos Juegos Olímpicos. Strate es la gran esperanza para Canadá en esta ocasión después de que una lesión haya dejado a Alexandria Loutitt en blanco para toda la temporada.
Los últimos resultados de Strate en la Copa del Mundo femenina de saltos de esquí, incluida la victoria conseguida en Oberstdorf el pasado día de año nuevo, la primera de su carrera, permiten a la saltadora de 24 años soñar con una medalla individual. El equipo canadiense de saltos de esquí para los Juegos Olímpicos de Milán y Cortina lo completan Natalie Eiliers y Nicole Maurer.

