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| Foto: @usskiteam (X/Twitter) |
A pocos días de empezar los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán y Cortina las redes sociales empiezan a llenarse de fotos, videos, stories... de deportistas que llegan a la Villa Olímpica, lucen por primera vez la ropa que les han dado para los Juegos o se preparan para el famoso intercambio de pins. Sin duda esas son las mayores señales de que la fiesta olímpica está a punto de empezar, para alegría de deportistas, entrenadores, aficionados... cuatro años de duro trabajo y espera están a punto de llegar a la cumbre, a la realización del gran sueño de todas aquellas personas que de alguna manera amamos el deporte. Sin embargo, pese a la alegría que supone siempre estar en la antesala de unos Juegos Olímpicos no puedo evitar sentir que esta vez la fiesta no está completa.
La combinada nórdica ha formado parte de los Juegos Olímpicos de invierno desde 1924, sin embargo es el único deporte olímpico que a día de hoy no tiene ninguna prueba femenina en su programa. Por esa razón en los últimos años tanto las mujeres como los hombres participantes en la Copa del Mundo de este deporte han llevado a cabo una campaña para que la combinada nórdica femenina estuviera presente en la cita de Milán y Cortina. Por desgracia, perdieron esa batalla ante el COI, pero la lucha continua y el objetivo actual es que estos sean los últimos Juegos en los que las combineras se tienen que conformar con ser espectadoras. No hay excusa posible para que ellas no sean también atletas olímpicas en los Juegos Olímpicos que se celebrarán en los Alpes franceses en 2030.
El nombre de la atleta estadounidense Annika Malacinski ha sido uno de los que ha cobrado más fuerza en los medios y en redes sociales en las últimas semanas ya que ha compartido su frustración al no poder participar en los Juegos por ser mujer. Annika estará en Italia apoyando a su hermano Niklas. Ambos han destacado en la Copa del Mundo de Combinada Nórdica en los últimos tiempos y han participado en el Campeonato del Mundo. Sin embargo, tan solo Niklas podrá representar a Estados Unidos en Milán y Cortina ya que tan solo hay pruebas masculinas en el programa olímpico.
Gyda Westvold Hansen ha dominado la Copa del Mundo de Combinada nórdica prácticamente desde su creación en la temporada 2020/21, sin embargo para tener una oportunidad de estar en los Juegos este año el pasado verano tomó la decisión de cambiar de disciplina y pasarse a los saltos de esquí. Sin embargo, no ha logrado ser una de las saltadoras seleccionadas por Noruega para las competiciones olímpicas. En la misma situación encontramos a Tara Geraghty Moats, La estadounidense fue la ganadora de la primera Copa del Mundo de combinada nórdica femenina en 2021, sin embargo después de que el COI decidiera no incluir su deporte en el programa olímpicos de 2026, tomó la difícil decisión de cambiar de deporte y probar fortuna con el biatlón, disciplina en la que ha llegado a participar en algunas pruebas de la Copa del Mundo. Ella tampoco estará en los JJOO este mes de febrero más que como espectadora y al igual que su compatriota Annika Malacinski, ha alzado la voz con respecto a este tema asegurando que estos van a ser sus cuartos Juegos viendo a los hombres competir mientras que las mujeres son obligadas a quedarse al margen. Junto a su protesta por no formar parte del programa olímpico, la estadounidense ha puesto también el foco en otros temas que afectan negativamente a la combinada nórdica femenina como la falta de igualdad en las distancias, al contrario de lo que ocurre por ejemplo en el esquí de fondo. En la Copa del Mundo masculina, se realiza un salto de esquí y una carrera de esquí de fondo de 10 Km mientras que en la Copa del Mundo femenina la distancia en la que se disputa la carrera de esquí de fondo es de tan solo 5 Km. A parte de la diferencia en la distancia de la carrera resulta problemático que para pasar los puntos conseguidos en el salto de esquí a tiempo en la carrera de esquí de fondo se utiliza la misma fórmula tanto para los hombres como para las mujeres pese a que en la prueba masculina la carrera es el doble de larga. Eso supone una enorme desventaja para aquellas combineras cuyo fuerte es la prueba de esquí. En palabras de Tara Geraghty Moats es necesario que en las pruebas femeninas la carrera de esquí de fondo sea también de 10 Km o que se cambie la fórmula para pasar los puntos a tiempo y viceversa.
Minja Korhonen es actualmente tercera en la general de la Copa del Mundo de Combinada Nórdica. Esta temporada ha estado combinando las pruebas de la Copa del Mundo de su deporte con la Copa del Mundo de saltos de esquí, lo que al contrario que a Westvold y Geraghty-Moats le ha valido para ser seleccionada para participar en las pruebas olímpicas de este último deporte, lo mismo que su compañera de equipo Heta Hirvonen. El veterano combinero Ilka Herola ponía en valor lo conseguido por ambas atletas al mismo tiempo que reclamaba en su cuenta de Instagram que sus compañeras de deporte también deberían tener su oportunidad en los JJOO sin tener que buscar salida en otras disciplinas.
El pasado fin de semana tuvo lugar la triple de Seefeld, la que es seguramente la cita más icónica de la Copa del Mundo de combinada nórdica. En un escenario tan emblemático y a pocos días del inicio de los Juegos en Milán y Cortina, tanto hombres como mujeres pidieron igualdad en su deporte una vez más, con la esperanza de que dentro de cuatro años todos ellos formen parte de la fiesta olímpica.
En Seefeld Annika Malacinski consiguió su mejor resultado de siempre en la Copa del Mundo (sexto lugar) y Tara Geraghty Moats consiguió su primer podio (tercer lugar) desde su regreso este año a la Combinada Nórdica tras estar fuera desde 2021. En un mundo ideal ambas estarían a pocos días de competir en los Juegos y viendo su progresión durante la temporada y sus últimos resultados estarían probablemente luchando por las medallas. Lo mismo que Ida Marie Hagen, Alexa Brabec, Minja Korhonen, Yuna Kasai o la propia Gyda Westvold Hansen entre otras. Sin embargo el COI las ha dejado fuera y sin duda debe ser la última vez que lo haga. Como escribía Tara Geraghty Moats en su cuenta de Instagram hace poco "No todo el merece ir a los Juegos Olímpicos pero todo el mundo merece el derecho a tener un sueño olímpico".

