Los "All Blacks" sentenciaron el torneo "Rugby Championship" dos jornadas antes de que acabase, y el único objetivo que tenían los neozelandeses era de mantener su imbatibidad que lleva en pie desde noviembre de 2012, cuando cayó en Twickenham ante Inglaterra (38-21), y que desde entonces sólo ha cedido dos empates, el segundo en la jornada inaugural de este torneo ante Australia.

Y aunque se han llevado nuevamente el torneo, este año no va a ser todo fiesta, pues el equipo oceánico cayó ante la mejor versión de Sudáfrica por 27-25 en la última jornada y rompe así la racha.

En Sudáfrica se juntaron ambos factores, que los All Blacks se sabían campeones del Rugby Championship desde la semana pasada, y que los Springboks firmaron su mejor encuentro en muchísimo tiempo. Sudáfrica es el único combinado del planeta capaz de derribar a los hombres de negro y, por el bien del rugby, lo demostraron.

Por otro lado, el rugby argentino firmó una de sus páginas doradas históricas. Desde que en 2007 los Pumas lograran el bronce en el Mundial de Francia, el siguiente reto era ver jugar a Argentina de tú a tú con las tres grandes potencias del Hemisferio Sur. Tres años han hecho falta, desde que forma parte del Championship, para que los Pumas ganen a uno de esos colosos.

Concretamente fue a Australia, a la que derrotó en Mendoza por 21-17 de forma merecida. Los de Hourcade venían avisando en este 2014 que su nivel de juego había incrementado y tras firmar un buen partido ante los All Blacks y haber tenido contra las cuerdas a Sudáfrica, los Wallabies hincaron la rodilla. Argentina fue más intensa, tuvo más posesión, quiso jugar más que Australia... y eso permitió el triunfo albiceleste.