Fernando Alonso y la Scuderia Ferrari han confirmado oficialmente que separarán sus caminos en la F1 a partir de este mismo lunes. Por su parte, y como era de esperar, Ferrari ha confirmado otro secreto a voces: el fichaje de Vettel.

Alonso pone fin a cinco años inolvidables en Ferrari en los que ha tenido la oportunidad de volver a luchar por victorias y hasta en dos ocasiones, 2010 y 2012, de luchar por el campeonato hasta la última carrera quedándose a las puertas. Pero salvo esos dos años, Alonso ha tenido que lidiar con un poderío técnico nunca antes visto, el de Red Bull y Newey, y con Ferrari técnicamente inferior que normalmente era el segundo o tercer coche fuerte y aún así cuajar grandes actuaciones. Desde el mes de septiembre, Alonso ya pensó en abandonar la Scuderia y así se lo comunicó a sus dirigentes quienes no pusieron ningun obstáculo al asturiano.

Por su parte Vettel, tetracampeón del mundo, anunció en el GP de Japón que abandonaba Red Bull la que había sido su casa durante gran parte de su trayectoria tanto en F1 como en otras categorías inferiores. Todos los rumores indicaban que ficharía por Ferrari, un sueño para él alemán emular a otro gran piloto alemán en Ferrari: Michael Schumacher. Vettel decide cambiar de aires en una  temporada difícil para él, en la que ha sido batido por su compañero de equipo Ricciardo.