El conjunto catalán consiguió sumar su décimo título de la Copa ASOBAL ante el Fraikin Granollers con un abultado resultado de 37-26, que no hace justicia a la igualdad de la final en gran parte del encuentro disputado en el Palacio Municipal de Deportes de León.

El partido comenzó haciendo valer el favoritismo que tiene el Barcelona, y tomó ventajas de hasta tres goles. No tardaría en llegar la reacción por parte del equipo de Carlos Viver con un gran Pejanovic bajo los palos. La casta del Granollers consiguió igualar el encuentro a falta de cinco minutos para el descanso.

Sin embargo, la comparación en la longitud de las plantillas hacía mella en el marcador abriendo poco a poco ventaja para los culés. La cuenta goleadora de Solé parecía el único incentivo para otorgar de emoción a la final. Karabatic y Rutenka cogían protagonismo en los de Xavi Pascual conllevando un dominio del Barcelona en el encuentro. Carlos Viver no conseguía hacer frente a la defensa 5-1 de los del Palau.