La selección española femenina de balonmano selló su clasificación para el Mundial de Dinamarca 2015, al hacer valer la renta de seis goles que logró en la ida, con el empate (20-20) en su visita a Eslovaquia
Es un resultado que nadie podía imaginar tras el buen arranque de partido del conjunto español, que a falta de cinco minutos para llegar al descanso gozaba de una ventaja de seis tantos (5-11) en el marcador gracias a un extraordinario defensivo.
Pero las buenas sensaciones que habían destilado las de Jorge Dueñas en el primer parcial se diluyeron por completo en el arranque de la segunda mitad, en el que España se desplomó por completo ante el empuje de una Eslovaquia, que por momentos llegó a soñar con la proeza.
Una sorpresa mayúscula que se encargó de evitar la guardameta Silvia Navarro, la mejor jugadora del encuentro, con un auténtico recital bajo palos, que dejó en un mero susto el intento de remontada del equipo local.
Navarro, que ya cerró el primer período con un total de once intervenciones, volvió a confirmar en la localidad eslovaca de Sala su condición de una de las mejores guardametas del mundo con un amplio y variado catálogo de paradas, que evitaron el desastre del equipo español.
Incapaz de superar a la cada vez más consistente defensa eslovaca, como demuestran los apenas dos goles que España logró anotar en los quince primeros minutos de la reanudación, la selección española quedó a merced de un equipo local, que con un contundente parcial de 6-2 logró situarse por primera vez desde el inicio del partido por delante (15-14) en el tanteador.
Una más que inquietante situación que las de Jorge Dueñas lograron superar gracias a la irrupción en ataque de la lateral Lara González, que no desaprovechó la exclusión de la local Andrea Czanik para anotar tres goles consecutivos que permitieron a España respirar nuevamente (15-17) en el marcador.
Esta ventaja aseguraba prácticamente la clasificación mundialista de las Guerreras', pero no así el triunfo, que se le escapó finalmente a España en unos minutos finales, en los que Eslovaquia, que celebró el empate final (20-20) como una auténtica gesta, volvió a mostrarse más intensa y efectiva que el conjunto español.

Fuente: EFE