Nicola Spirig logró en casa, en Ginebra, su quinto título que la acredita como campeona de Europa. La plata fue a parar a la italiana Mazzetti, quien lograba separarse de Murua en los primeros kilómetros. La española supo gestionar muy bien el esfuerzo desde esa tercera plaza a la que no pudieron llegar ni Frintova, ni Jerzyk, ni Norden ni Stimpson, y se cuelga el bronce, su segunda medalla europea (consiguió la plata en 2012).


Nadie pudo seguir los pasos de la suiza. Los metales se resolvieron en el segmento final de carrera a pie. En el 10.000 final Murua demostró su gran estado de forma actual y apuró sus opciones para obtener el pasaporte olímpico para Rio 2016, los que serían sus cuartos Juegos consecutivos.