Novak Djokovic, número uno mundial, derrotó en la final del Abierto de China (6-2 y 6-2) a Rafael Nadal y se coronó por sexta vez campeón del torneo, donde no ha perdido jamás ningún partido.

Nadal dio batalla en el primer set, pero en el segundo se quejó de molestias en el empeine derecho que forzaron un parón en el juego y la entrada del fisioterapeuta, Djokovic se mostró una vez más intratable y confirmó que es el mejor jugador de la temporada a gran distancia del resto.

Pese al abultado marcador, Nadal tuvo alguna ocasión de romper el servicio de Djokovic en la primera manga, pero sus momentos de buen juego no tuvieron la continuidad necesaria.