El combinado estadounidense se proclamó campeón de la Copa de los Presidentes al doblegar por 15.5 a 14.5, al denominado equipo internacional tras la disputa del trofeo celebrada en Incheon (Corea del Sur).

Los duelos individuales entregaron su noveno título en once participaciones al cuadro estadounidense. Bill Haas fue quien firmó, ante el surcoreano Bae Sang-moon, la victoria del conjunto estadounidense.