Fernando Alarza se aupó al liderato de las Series Mundiales de Triatlón, descabalgando de la cima al ausente Mario Mola, con su quinto puesto en Estocolmo (Suecia). Pero el verdadero suceso fue la exhibición, en la penúltima prueba antes de los Juegos de Río, de los hermanos Brownlee.

Alistair, que ya asomó en Leeds consiguiendo la victoria, fue una apisonadora en los 10.000 metros finales (30:16) y con un último kilómetro inhumano entró en meta con 1:50.33. Su hermano Jonathan le secundó a 10 segundos, el francés Pierre Le Corre a 57, el danés Andreas Schilling a 1:14 y el talaverano de 25 años, que ganó en Ciudad del Cabo y fue segundo en Gold Coast, a 1:15. Los hermanos británicos avisaron que en Copacabana parten con el cartel de favoritos. Que irán dispuestos a hacer del duelo olímpico un infierno.


La carrera femenina tuvo mucha emoción hasta el final, donde Flora Duffy afianzó su liderato en las Series Mundiales sufriendo hasta los 300 metros finales. Un mar muy movido con olas de viento y agua fría recibía a la WTS de Estocolmo, donde la participación femenina fue la más reducida hasta el momento de todas las Series Mundiales de Triatlon, solo 33 triatletas.

Los 10 km de carrera a pie serían el juez de paz de la prueba, parecía que entre las perseguidoras que se bajaban mucho más frescas. Mari Rabie fue la primera en lanzarse a por Duffy, pero pronto cedió ante un grupo compuesto por las niponas Sato y Ueda, la americana True, las británicas Holland y Jenkins, la neozelandesa Hewitt y la checa Frintova. Sorprendentemente Duffy aumentó la ventaja a 30 segundos al paso por el km 2,5, 1ª vuelta de 4. Al paso por el kilómetro 5 Flora Duffy se asentó como campeona con 30 segundos sobre Hewitt, Jenkins y Ueda.