La semana pasada la protagonista era Eli Pinedo que oficializaba su retirada como jugadora en activa, esta vez es Jéssica Alonso. La gijonesa ha decidido colgar las zapatillas esta temporada, después de haberse dedicado en cuerpo y alma a este deporte durante casi 15 años, con 90 como internacional y 194 goles.


La jugadora más laureada del balonmano asturiano, que ponía fin a su aventura en Francia el pasado junio y volvía a España a la espera de nuevas oportunidades, ha optado finalmente por la retirada a sus 32 años, para así acabar los estudios de fisioterapia. 

A sus espaldas deja una trayectoria impecable. En su palmarés relucen la plata en el Europeo de 2008 o el bronce en el Mundial de 2011 y en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, cuatro Ligas ABF consecutivas de 2009 a 2012 con el Itxako, tres Copas de la Reina y tres Supercopas de España. Sin duda, el momento culmen de su carrera deportiva fue cuando logró el tanto decisivo para que España consiguiese el metal de bronce en Londres. 

Ese mismo verano puso rumbo al Zejecar serbio, con el que se proclamó campeona de la liga Serbia y Campeona de la Copa. Después, hizo del Le Havre su nueva casa, donde permanecería dos campañas antes de fichar en junio de 2015 por el que sería el último club de su carrera, el Besançon.