Primer evento específico de RAW en esta nueva era de división de marcas que estamos viviendo en la WWE, Clash Of Champions. En él, The New Day, T.J. Perkins, Charlotte y Kevin Owens alargaron su reinado una noche más, pero no podemos decir lo mismo de Rusev, que sucumbió frente a Roman Reigns.

Este PPV arrancó con el título por parejas en juego de The New Day frente a Luke Gallows y Karl Anderson. Estos últimos dominaron el combate en todo momento, hasta que el caos se les vino encima cuando Kofi Kingston se deshizo de su Magic Killer conjunto. Trouble Paradise y posteriormente gran vuelo del jamaicano sobre Gallows, mientras Xavier Woods golpeaba a Anderson con el trombón. Esto lo aprovecharon Kofi y Big E para aplicar su Midnight Hour sobre Anderson y defender el título una vez más.

Los luchadores de peso crucero retomaron el protagonismo con el nuevo Cruiserweight Championship en juego entre T.J. Perkins y Brian Kendrick. Un inédito Hurricanrana de dentro a fuera dejó la cuenta en 9 fuera del ring sobre Kendrick. Este se recuperó e intentó su Shiranui particular, pero Perkins respondió con un 450 Splash fallido. Se levantó y realizó su candado a la pierna, aunque Kendrick lo soportó y esta vez si completó el Shiranui. Finalmente, Perkins conectó la Detonation Kick e hizo rendir con el TJP Clutch a su contrincante, para lograr su primera defensa. Kendrick rechazó el saludo amistoso al final de la pelea comenzando una rivalidad.

No hubo amigas en la triple amenaza por el cinturón femenino entre Charlotte, Sasha Banks y Bayley. El movimiento más espectacular fue un doble moonsault de la campeona que resistió Sasha a la cuenta. El combate finalizó con el Back Stabber y Bank Statement de Banks sobre el ring, pero Bayley rompió la llave de sumisión para recibirla acto seguido ella. Esta vez, Charlotte "salvó" a Bayley y conectó dos Big Boots, una sobre Sasha Banks para salir despedida del ring, y otra sobre Bayley que no pudo afrontar el conteo que mantuvo como reina a la hija de Ric Flair.

El único combate donde se vivió un cambio de caras en un cinturón fue el que protagonizaron Rusev y Roman Reigns, produciendo el primer reinado para Reigns del título de los Estados Unidos. El momento clave fue la expulsión de Lana tras sacar al árbitro mientras realizaba una cuenta de tres. Fuera ya del ringside, Reigns tomó las riendas del combate pese a que Rusev escapó de un Superman Punch y efectuó dos Driveby consecutivos, uno sobre la mesa de comentaristas mexicanos. Al volver al ring, Roman no sintió dolor tras una Superkick, sobrevivió al pin y a un Accolade, para lgorar un brutal Spear que le dio la victoria.

Clash Of Champions concluyó con la defensa de Kevin Owens del WWE World Heavyweight Championship ante Seth Rollins, gracias a la ayuda vital de Chris Jericho, quien cumplió el papel de intruso con creces. Su amigo iba a mantenerse como campeón de RAW después de que lo salvó al poner su pierna sobre la cuerda en una cuenta tras un Pedigree. Después, el canadiense entró en el ring con el árbitro golpeado sin enterarse de nada y atacó a Rollins, aunque este consiguió sacarlo del cuadrilátero. En ese momento apareció Stephanie McMahon con otro árbitro, pero Kevin Owens ya estaba en pie para ejecutar su Powerbomb y lograr el pinfall.