Sergey Kovalev (30-1-1) y Andre Ward (31-0) protagonizaron una de las noches más vibrantes de la historia reciente del boxeo, con uno de los finales más polémicos. Los dos púgiles invictos desplegaron 12 rondas emocionantes e imprevisibles que acabaron con la puntuación de los jueces de 114-113 para Ward, quien se llevó los tres cinturones semipesados del ruso (OMB, AMB y FIB). 

El ruso abrió la pelea haciendo pensar que los jueces no tendrían protagonismo alguno. En el segundo round, mandó a Ward a la lona (primer KO sufrido en carrera) y conectó jab tras jab, dominando en cada faceta al nativo de Oakland. Sin embargo, Ward supo salirse de una situación que pintaba muy mal para él. Progresivamente, supo esquivar los golpes de Kovalev y causar el cansancio de su rival.