Noruega se proclamó campeona de Europa de balonmano por séptima vez después de superar en una apretada final (29-30) a Holanda, estirando su dominio continental en la cita que albergó Suecia. El combinado nórdico no falló a su cita con el oro en su octava final consecutiva de un Europeo.


Noruega defendió su título de hace dos años derrotando de nuevo a una selección holandesa a la que dejó también en segundo lugar en la final del Mundial del año pasado. El Scandinavium Arena de Gotemburgo, con mayoría noruega entre los más de 11.000 espectadores, encumbró a una selección liderada por los 12 goles de Nora Mork, la máxima anotadora del torneo con 53 tantos, y por la meta Kari Aalvik Grimsbo, la única jugadora con seis Europeos en su palmarés. 

Sustentadas por una increíble Tess Wester en la primera mitad, con un porcentaje de paradas superior al 50%, Holanda aguantó en pie demostrando además su juego ágil y de alto ritmo (15-15). En la segunda mitad Noruega logró una mínima renta por medio de Mork, y se salvó de jugar la prórroga cuando en la última jugada las holandesas fallaron en un saque de banda que fue a parar al pie de una jugadora en el último ataque del encuentro.