En la final del Grand Prix, Brasil derrotó a Italia por 3-2 y cosechó su 12° título, el segundo consecutivo, y dejó a la Azurra con las manos vacías: nunca ha podido ganar este torneo. Natalia fue elegida MVP y la última edición del certamen (desde el año que viene se llamará FIVB World League Femenina) es toda verdeamarelha. Por el bronce, Serbia fue más que China (1-3: 22–25, 25–20, 23–25, 21–25).

Sufrió durante la fase de grupos e incluso necesitó de un milagro para avanzar. Empezó en la Ronda Final con un 0-3 ante China y le ganó a Holanda 3-2, lo que obligaba a una ayuda de las asiáticas. Y la suerte le jugó una buena pasada. Las europeas desperdiciaron cuatro match point y el 3-2 de las chinas le brindó el pase a semifinales. Después sí, hicieron lo suyo: 3-1 a Serbia y el festejo en el partido decisivo ante las italianas.

Ze Roberto contó tan solo con tres campeonas de Río 2016, Adenízia, Tandara y Natália. Mientras que Italia presentó un equipo de 25 años de promedio y con Paola Egonu, de 18 años, como principal valor ofensivo.

El desarrollo del partido, que finalizó con parciales de 26-24, 17-25, 25-22, 22-25 y 15-8, fue más parecido al último parcial que al marcador global. Egonu, con 29 puntos, fue la clave de Italia para dar pelea hasta el final. Pero el margen de error de la Azurra (31 ENF contra 22) y el juego de bloqueo de Brasil (15-9 en este fundamento) terminaron por equilibrar la balanza en favor de un equipo que tuvo a Tandara y Natalia con 22 tantos. FUENTE