Resumimos los partidos que se refieren a las franquicias de la división AFC Este en la semana 3 de la NFL, donde los New England Patriots tuvieron que remontar en Houston y gracias una vez más a Tom Brady salieron del paso. Además, los Jets consiguieron su primera victoria de la temporada frente a Miami, mientras que los Bills suman su segundo triunfo acabando con el invicto de los Denver Broncos.

MIAMI DOLPHINS 6-20 NEW YORK JETS (0-0 / 0-10 / 0-10 / 6-0)

Horrible encuentro para los Dolphins en el MetLife Stadium donde los New York Jets lograron estrenarse en esta nueva temporada para ponerse 1-2 y evitar tres derrotas seguidas, algo que no hacen desde 2003. La duda de si los Jets ganarían algún partido este año queda cerrada.
Se tardó en abrir el marcador y no fue hasta el segundo cuarto donde Catanzaro acertó un gol de campo de 40 yardas, y, posteriormente, con un big-play protagonizado por Robby Anderson, quien se hizo un magnífico touchdown de 69 yardas, pusieron a los Jets por delante y mandarían al descanso un marcador pobre de anotaciones de 10-0.
Josh McCown dirigió de buena forma la ofensiva de los Jets logrando repartir 249 yardas aéreas con un 78’3% de acierto en sus lanzamientos (18/23). Además, como siempre el juego de carrera es un aspecto importante en este equipo (103 yardas de carrera entre Bilal Powell y Matt Forte) y Powell tras un drive que solo tuvo que avanzar 49 yardas (tras el kickoff los Dolphins realizaron un drive de -5 yardas después del touchback), anotó con un acarreo de una yarda y amplió la ventaja sin respuesta por parte de Miami. Catanzaro con un nuevo tiro de campo ponía el 20-0 fácil y prácticamente definitivo en el tercer cuarto.
Los Dolphins no encontraban la forma de mover las cadenas hasta el campo rival, y gran culpa la tuvo el front-seven neoyorkino que fue la pesadilla constante de un Jay Cutler que reafirmó su inconsistencia (220 yardas en 26/44 pases, siendo interceptado en una ocasión). Skrine, Bass y Adams alcanzaron al quarterback de Miami con tres sacks y el ataque de los visitantes solo pudo maquillar el marcador en los últimos segundos, cuando Cutler encontró a DeVante Parker con un pase de 3 yardas hacia la endzone. Para colmo, Cody Parker falló el extra point.

HOUSTON TEXANS 33-36 NEW ENGLAND PATRIOTS (10-7 / 10-14 / 7-7 / 6-8)

De nuevo Tom Brady fue el salvador de los New England Patriots, y obró su 50ª remontada para llevarse una victoria no merecida ante los Houston Texans. Repartió 378 yardas (25/35), 5 pases de anotación, sin intercepciones y gracias a su tranquilidad en los momentos más tensos, el último drive a poco más de dos minutos de la conclusión acabó en touchdown de Brandin Cooks para darle la vuelta al marcador y poner a los de Boston en 2-1.
No podría ser otro que Rob Gronkowski (89 yardas en 8 recepciones) el que abrió la veda de este partido con un touchdown de 5 yardas. Algo que supieron contrarrestar rápidamente los Texans con ataques muy fluidos y consistentes. Tras un tiro de campo de Fairbairn, el rookie DeShaun Watson encontró a Ellington quien se recorrió 29 yardas hasta la endzone para poner por delante a los texanos, 10-7.
El partido se convirtió en un intercambio de anotaciones en el que se demostró que la defensa de los Patriots aún no está a la altura. No supieron detener al quarterback novato que jugó con su secundaria como quiso, sumando 301 yardas de pase. El fichaje estrella, Gilmore sigue sin realizar coberturas decentes.
Así, Watson, a pesar de ser dos veces interceptado, algo que dio vida a los Patriots para no permitir la sangría, colocó a su equipo en buenas posiciones de campo sin apenas presión de la línea defensiva de Patricia que tan solo realizó un sack, y aprovechando además el juego de carrera: él mismo completó 41 yardas, a lo que se sumó Lamar Miller con 56. Sin duda, los Patriots echan de menos al lesionado Hightower en su front-seven.
De esta manera, Fairbairn volvió a acertar entre los palos y recortó distancias tras el primer touchdown de Chris Hogan de 7 yardas (13-14) tras interceptar Gilmore, y los Texans se pusieron por delante gracias a Clowney que retornó un fumble en la yarda 22 de los Patriots, al realizar Mercilus un sack que provocó la pérdida del balón del quarterback veterano. Pero Brady siempre encuentra soluciones a todo y puso a los de Massachusetts por delante antes del paso por vestuarios, encontrando de nuevo a Hogan, con un pase de 47 yardas de recorrido, aprovechando una vez más los graves errores que realizaron la secundaria de Houston y que pagarían caro a la postre (20-14).
Sin embargo, el equipo de Belichik no tenía alternativa al juego aéreo, pues ni Gillislee (31) ni James White (17) aún destacan en el juego terrestre y pasó factura. Si a esto le añadimos que el front-seven de los Texans es de muy alto nivel y causó 3 fumbles y 5 sacks en todo el encuentro, no se entiende la victoria de los Patriots. Pero sí tiene una explicación, que se llama Tom Brady.
Antes de que Houston se acomodara en el marcador, Brandin Cooks, quizás el hombre del partido (131 yardas en 5 recepciones y 2 TD), anotó su primer touchdown al comenzar el tercer cuarto con una jugada de 42 yardas recorridas. Sin embargo llegaba el estado de gracia de los Texans, con touchdown del tight end Ryan Griffin a pase de Watson y con dos tiros de campo consecutivos en el último cuarto, ambos en buena posición (a 31 y 36 yardas de distancia) poniéndose por delante, 33-28.
Todo apuntaba a que saltaría la sorpresa en el Foxboro Stadium cuando estando arriba en el marcador, Houston Texans obligó a despejar a 7 minutos y anotó su último tiro de campo para establecer una diferencia de 5 puntos, lo que obligaba a los locales a anotar, restándoles 2:24 minutos de tiempo. Entonces llegó el momento del de siempre, del mejor quarterback de la historia. Solo le bastó tres pases completos para aterrizar en la endzone: 15 yardas para Gronkowski, 27 yardas para Amendola y 25 para Cooks que dio el touchdown decisivo. Además, el mismo receptor convirtió de dos puntos para afianzar un sufrido 2-1 para los Patriots.

DENVER BRONCOS 16-26 BUFFALO BILLS (3-0 / 10-13 / 3-7 / 0-6)

Los Buffalo Bills despertaron a los Broncos que se quedan sin invicto tras dos victorias que los posicionaban como gran sorpresa de la temporada. Pese a que Denver recorrió mucho más campo, no estuvieron eficaces en la endzone y cayeron ante el equipo de McDermott que se sitúa líder de la AFC Este con balance de 2-1 empatado con los Patriots.
La defensa de los Bills fue la principal culpable de la primera derrota del año del equipo de Vance Joseph. A pesar de que permitieron un total de 366 yardas, encabezadas por los running backs Charles (56) y Anderson (36) y por los receptores Demaryius Thomas (98), Sanders (75) y Fowler (55), supieron contenerlos en la endzone y tan solo permitieron un touchdown, una carrera de Charles de 12 yardas en el segundo cuarto. Los demás puntos fueron gracias al kicker McManus que aferró al partido a los suyos, pero el grupo defensivo de Buffalo dio el golpe definitivo en el último cuarto recuperando la posesión en los cuatro últmos ataques de los Broncos.
Siemian (259 yardas en 24/40) fue interceptado dos veces por E.J. Gaines y Tre-Davious White en la segunda parte, De’Angelo Henderson fue placado por Deon Lacey al intentar un fake punt en 4&2 en su yarda 31 y en la última serie, Sanders no completó el pase de su QB y los Broncos perdieron el balón a dos minutos del final. Incluso consiguieron tres sacks en este partido.
Gracias a ello se llevaron la victoria, pues el ataque de los Bills no dio mucho de sí una semana más. LeSean McCoy sigue sin brillar (21 yardas en 14 intentos, destacó más en el juego aéreo recibiendo 48 yardas), pero fue Tyrod Taylor el líder del ataque, con pocas pero eficientes 213 yardas de pase (20/26), dando dos pases de touchdown para Andre Holmes en el segundo cuarto y para Charles Clay a finales del tercero para poner por delante a su equipo (16-20). Los tiros de campo de Hauschka hicieron el resto de puntos.
Un aspecto que me resulta llamativo y que creo que está siendo una importante vía de escape para Taylor pero sin hacer mucho ruido es Jordan Matthews, el receptor que no sobresalió en los Eagles, equipo que lo drafteó en 2014, pero que apuntaba maneras. Y lo está demostrando en esta franquicia más pequeña, siendo el líder de los receptores de los Bills en yardas recibidas en los tres encuentros: 61 yardas en dos recepciones ante los Jets en el primer partido, 30 en el pobre encuentro frente a los Panthers tan solo superado por las 34 de McCoy y otras 61 en este enfrentamiento ante unas de las mejores defensas de la liga. Le falta irrumpir en la endzone para empezar a ser nombrado.
(Foto destacada: media.profootballfocus.com)

Víctor Calle
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