Malísima jornada de los equipos de la división AFC Este en la Week 10 de la NFL, a excepción de los New England Patriots que ganaron con total autoridad a Denver e iguala a los Pittsburgh Steelers en lo alto de la Conferencia AFC (7-2). Los Buffalo Bills mantienen balance positivo (5-4) pero ya llevan dos clarísimas derrotas seguidas que ponen en duda su desempeño para poder luchar por los Playoffs. Miami Dolphins (4-5) y New York Jets (4-6) también han contribuido en que los Patriots se queden solitarios, cayendo fácilmente en sus respectivos duelos de la semana.

NEW ORLEANS SAINTS 47-10 BUFFALO BILLS (7-3, 10-0, 20-0, 10-7)

La temporada de los Bills se está convirtiendo en un espejismo tras su inicio ilusionante que los posicionaban en la Wild Card de la AFC tras superar hace tres jornadas a los Raiders. Han sumado su segunda derrota abultada seguida, sin poder recuperar el nivel en la línea defensiva permitiendo que el rival vuelva a correr a placer como les ocurrió ante los Jets en la Week 9
Esta vez ha sido más insultante aún ante unos New Orleans Saints imparables que tras tropezar en las dos jornadas iniciales, no han vuelto a encontrarse ninguna piedra por su camino y ya engendran su séptima victoria consecutiva. No dependen tanto ya del veterano Drew Brees (184 yardas en 18/25), que lo agradece, y el juego de carrera se posiciona como el mejor de toda la NFL. Los Bills fueron de nuevo una puerta abierta de par en pan en el front-seven y permitieron 6 touchdowns terrestres (récord en los Saints) sumando hasta 298 yardas, siendo tres de las anotaciones de un espectacular Mark Ingram (131 yardas en 21 acarreos), una para el rookie Alvin Kamara (106 de carrera y 32 de pase), otra para el QB Drew Brees y la última para Edmunds.

Buffalo estuvo desaparecido por completo permitiendo cinco anotaciones en los seis primeros drives, dejando que los Saints corriesen por el campo como querían, lo que se demuestra en los 32 primeros downs que lograron en todo el partido gracias especialmente a la línea ofensiva y al uso de fullback por parte de los de Louisiana. Así, los Bills solo pudieron anotar un field goal en el primer drive y, desde entonces, no pararon de recibir puntos.
Y es que ni LeSean McCoy (49 yardas en tan solo 8 carreras) ni Tyrod Taylor (56 yardas con 1 intercepción en 9/18) pudieron rodar algún ataque, incluso Rex Ryan sentó a su QB titular y acabó el partido con Nathan Peterman (7/10 para 79 yardas) quien pudo dar un pase de anotación al TE Nick O’Leary de 6 yardas ya al final del encuentro cuando perdían dolorosamente por 47-3. La defensa de los Saints demostró coraje reduciendo a 198 yardas de avance y 10 primeras oportunidades a los Bills, cinco de ellas ya en el último drive.

NEW YORK JETS 10-15 TAMPA BAY BUCCANEERS (0-3, 3-0, 0-6, 7-6)


Partido sin gracia donde sólo se pudo disfrutar de dos touchdowns y además se tuvo que esperar hasta el último cuarto. Los Jets se vieron frenados por completo en el juego de carrera y Josh McCown (262 yardas en 23/39 con una intercepción) tampoco pudo dar aires al ataque.
Bilal Powell y el rookie Elijah McGuire se combinaron para aportar apenas 52 yardas, teniendo que sacar las castañas del fuego su aún más limitado juego de pase, principalmente mediante Robby Anderson (85 yardas) y el tight end Austin Jeferian-Jenkins (67 en 6 recepciones), los de siempre en esta temporada. La defensa de los Tampa Bay Buccaneers se activó por primera vez realizando seis sacks, y pudieron así cortar la racha de cinco pérdidas seguidas.
Y lo hicieron además con el ex-quarterback de los Jets, Ryan Fitzpatrick quien sustituyó al lesionado Jameis Winston e incluso se incluyó a los 34 años en la historia de la NFL como uno de los cuatro QBs que han lanzado pases de touchdown para 7 equipos distintos. Fitzpatrick aportó 187 yardas en 17/34 pases con una única intercepción, guiando a los Buccaneers que hicieron útiles sus avances mediante tres tiros de campo de Patrick Murray.
El primero fue en el primer cuarto que tras agotar casi ocho minutos en 17 jugadas para 77 yardas, colocó el balón en la yarda 11 de los Jets para un field goal de 29 yardas. El resto del partido hasta el último cuarto apenas tuvo historia, con los de Todd Bowles sin recursos en ataque y los locales moviendo cadenas para ampliar la ventaja de tres en tres puntos.
De esta manera se colocaron 9-3 a falta de los últimos 15 minutos, cuando Fitzpatrick comandó el drive definitivo para la victoria, avanzando 81 yardas en 7:26 minutos de posesión, cerrando el ataque con pase de touchdown para el running back Charles Sims de 6 yardas y poner un 15-3 difícil de remontar a menos de 6 minutos del final. Robby Anderson coronó un rápido drive donde McCown logró posicionar el balón en la yarda 38 y mediante un deep pass el receptor recorrió el campo restante para solo maquillar el marcador, pues restaba medio minuto para terminar el encuentro.

NEW ENGLAND PATRIOTS 41-16 DENVER BRONCOS (14-6, 13-3, 7-7, 7-0)


Aplastante victoria de los Patriots sobre unos Denver Broncos en plena decadencia tanto ofensiva como defensiva. Y siempre hablamos del mismo, Tom Brady, quien en este partido no fue alcanzado en ninguna ocasión por la línea defensiva ni interceptado por los secundarios, y repartió 266 yardas con el 73’5% de acierto y tres pases de touchdown, posicionando a sus queridos Patriots en lo más alto de la división en solitario.
El encuentro fue un simple monólogo del equipo de Belichik. El rookie Rex Burkhead (36 yardas de carrera y 27 de pase) abrió la veda con anotación de 14 yardas tras un fumble en el único despeje que tuvo que patear Ryan Allen. Los Broncos respondieron con field goal de Brandon McManus, pero un nuevo latigazo de los Patriots dañaba a la defensa que consiguió el anillo hace dos años. Dion Lewis recogió el kickoff y nadie pudo detenerlo durante 103 yardas hasta la endzone. Desde entonces se dio pie a un intercambio de tiros de campo siempre a favor de los de Masachussetts que culminó la primera parte con un nuevo lanzamiento de touchdown de Brady, esta vez para Dwayne Allen (27-9).

En la reanudación llegó la única esperanza de los Broncos cuando Brock Osweiler (221 yardas en 18/33 con una intercepción) encontró a Demaryius Thomas y este recorrió 7 yardas hasta la zona de anotación para ajustar por primera y última vez el marcador (27-16). Puso la guinda a una serie de 75 yardas consumiendo poco más de siete minutos de reloj, encomendándose en Sanders (137 yardas en 6 recepciones) y Thomas (44), y utilizando poco a CJ Anderson (54), limitadas sus carreras por una defensa de Patricia algo más seria.
A partir de ahí la segunda mitad fue una exhibición ofensiva de Brady y los suyos. Primero Lewis repitió touchdown con 8 yardas de carrera y después James White hizo aún más dura la derrota con el tercer pase de TD de Brady, este de 6 yardas. El quarterback estrella dirigió un extenso ataque de 16 jugadas progresando 94 yardas con 10/13 envíos, demostrando la polivalencia de receptores de los Patriots (hasta 9 jugadores recibieron algún pase en este encuentro, incluido el regresado Martellus Bennett).

MIAMI DOLPHINS 21-45 CAROLINA PANTHERS (0-3, 7-14, 7-21, 7-7)

No hubo color en el Monday Night Football donde jugaron los Miami Dolphins con una defensa tremendamente desubicada y blandona ante unos Carolina Panthers que encima recuperaron su mejor versión en ataque, lo que dio paso a una gran paliza y la tercera derrota seguida de la franquicia de Florida.
Cam Newton hizo lo que quiso con la defensa del equipo de Adam Gase. Lanzó (254 yardas en 21/35 pases), pasó anotaciones (4) y lideró el juego terrestre con 95 yardas junto al mejor Jonathan Stewart (110 en 17 carreras) y a un sorprendente Cameron Artis-Payne que anotó entre sus 68 yardas recorridas. Sumaron en total 548 yardas, la mejor marca de la franquicia, casi nada.
Los Dolphins dirigidos por el veterano Jay Cutler (213 yardas con 1 intercepción en 22/37 y dos pases de TD, el segundo inservible para Jarvis Landry ya en la recta final) solo pudieron dar de sí durante dos cuartos. Lograron marchar al descanso con un ajustado 7-17 después de conseguir lidiar con la primera anotación del novato Christian McCaffrey, esta de 4 yardas de carrera, gracias a un excelente drive que perduró por casi cinco minutos del segundo cuarto y acabó con touchdown de Julius Thomas.

Sin embargo, Kuechly interceptó a Cutler en el siguiente turno de Miami y, con una conducta antideportiva de Julius Thomas (15 yardas) dejó el balón en la yarda 20 para facilitar la anotación posterior del TE Ed Dickson, poniendo el marcador en 17-7. Esta acción fue el principal estimulante para que los Panthers no frenasen en la segunda mitad.
El Bank of America Stadium disfrutaba viendo a su defensa de alto nivel secar al peor ataque de la NFL y a su ofensiva en su mayor esplendor que hizo que Miami recibiera más de 40 puntos por segunda semana consecutiva. Así, Devin Funchess (92 yardas en 5 recepciones) anotó dos espectaculares touchdowns, el primero al reanudar el juego de 28 yardas y el segundo ya en el último cuarto recorriéndose 32 yardas. Artis-Payne con un acarreo de 12 yardas puso en valor el buen juego de carrera que brindaron los de Carolina ante un front-seven sorprendentemente flojo (son lo mejor de los Dolphins, supuestamente) y McCaffrey brilló una noche más anotando otro touchdown, este vía aérea para poner el 14-38 que invalidó la espectacular anotación de Kenyan Drake (recorrió 66 yardas de carrera).


Los Dolphins permitieron que su rival irrumpiera en la endzone en los cuatro primeros ataques de la segunda parte, lo que evidencia el nivel defensivo que mostraron en el partido. La semana que viene, cuando deberían descansar, les tocará jugar el partido atrasado por el huracán Irma de la Week 1 ante los Buccaneers.
(Foto destacada: auburnpub.com)

Víctor Calle
Sígueme en @VCalle4 (Twitter) o @H_Deportiva (www.historiadeportiva.com) y sigan toda la información y actualidad deportiva en @SextoAnillo, en www.facebook.com/sextoanillo o en nuestro Instagram: sextoanillo.