Foto: WCF. Richard Gray

John Shuster ha representado a Estados Unidos en cuatro Juegos Olímpicos, contando los de PyeongChang. Mañana sábado a las 7:30 de la mañana española, el equipo norteamericano tiene una cita con la historia, ya que disputará por primera vez en la historia la final olímpica, lo hará ante el todopoderoso equipo sueco (Niklas Edin), candidato en todas las quinielas a destronar a Canadá. Sin embargo, Suecia no tendrá en USA un rival fácil para cumplir con ese cometido.

El camino olímpico de John Shuster no ha sido sencillo. Si bien, en Turín 2006 se hacía con una medalla de bronce, los resultados en Vancouver 2010 no fueron los deseados y se vieron ocupando la última plaza en la clasificación. Tal fue la frustración de Shuster que tomó la decisión de dejar el curling, algo que por suerte no hizo finalmente y volvió a representar a su país en los Juegos Olímpicos de 2014 donde Estados Unidos obtuvo un pobre balance de 2 victorias y 7 derrotas.

Tras los Juegos Olímpicos Shuster fue notificado de que no iba a formar parte del nuevo programa de alto rendimiento de la federación estadounidense de curling. Pero Shuster no se rindió y decidió en ese momento demostrarle a la federación que estaba equivocada. Bajó su peso, entrenó duro y consiguió su objetivo. En 2015, fue incluido en el programa junto a su equipo, formado por Tyler George, Matt Hamilton y John Landsteiner, algo por lo que también tuvo que luchar. 

Ha sido un largo camino el que ha recorrido John Shuster desde aquella meritoria medalla de bronce lograda en Turín hasta la víspera de la final de PyeongChang 2018, en la que nos encontramos ahora, una lucha continua que tendrá mañana su premio, independientemente del color de la medalla que cuelgue en su cuello más tarde. Porque al fin, él es el héroe del que toda una nación se sentirá orgullosa cuando mañana escriba la última página del cuento de hadas que han supuesto estos Juegos en su carrera, el broche de oro a una semana impecable en la que, entre otras cosas, ha sido capaz de vencer a Canada dos veces cuando nunca antes lo había conseguido.