El Real Madrid ya puede decir que tiene la decimotercera después de vencer 3-1 al Liverpool en Kiev. Sigue engrandeciendo su historia el equipo blanco que ha levantado 4 de las últimas 5 Champions disputadas.

A pesar de la victoria, la primera parte tuvo color red. El conjunto inglés dominaba el juego y llegaba al área contraria con facilidad, mientras el Madrid sufría y buscaba su oportunidad de meterse en el encuentro. La lesión de la estrella Salah tras una entrada de Sergio Ramos (que hizo que el jugador egipcio tuviera que retirarse del encuentro sustituido), bajó el nivel del conjunto red en el encuentro e hizo ver a un mejor Real Madrid en los últimos minutos de la primera mitad, aunque sin ninguna ocasión clara para los de Zinedine Zidane. Por parte del conjunto merengue también hubo una lesión en los primeros 45 minutos, la del lateral derecho Daniel Carvajal que tuvo que ser cambiado por Nacho Fernández.

La segunda parte fue claramente dominada por el Real Madrid, donde se marcaron los cuatro goles del encuentro. En el minuto 51 Karim Benzema consiguió abrir la lata de la final aprovechando un clamoroso error del portero Karius. El guardameta del Liverpool se dispuso a dar un pase con la mano hacia un compañero, pero el delantero francés estuvo atento y metió la bota antes de que el balón llegase a su destinatario, y el esférico se coló en la red. Pero poco le duró la alegría al Real Madrid, y es que 4 minutos después el atacante Mané anotaba el empate para el equipo inglés mediante un saque de esquina.

La salida al campo de la estrella de Gales Gareth Bale, por el centrocampista español Isco (quien hizo un partido bastante discreto para su nivel), fue primordial para el encuentro. Llevaba apenas dos minutos en el césped el extremo blanco cuando ya consiguió su primer gol en el partido y el segundo para el Real Madrid, con el que rompía el empate. Pero no fue  un gol cualquiera, fue un golazo, una chilena que valía nada más y nada menos que una Champìons. Se une al historial de goles importantes blancos en una final europea para el Madrid, como ya lo hizo Sergio Ramos con su cabezazo en Lisboa para conquistar la décima, o su propio entrenador con esa volea ya conocida para ganar la novena. 

Pero la estrella madridista no se contentaba solo con eso, quería más. En el minuto 83 el 11 del Real Madrid realizó un tiro desde fuera del área y el arquero Karius volvió a fallar al no repeler un disparo fácil de despejar. Estaba claro que no era el día del portero del Liverpool, todo lo contrario para Bale, quien seguramente estaba teniendo su mejor noche como jugador del Real Madrid.

Finalizó el encuentro y el Real Madrid ya tenía una Champions más para su palmarés. El capitán Sergio Ramos, como de costumbre, alzó la orejona al cielo. Kiev vio al Real Madrid triunfar, al igual que en los últimos años les vio Cardiff, Milán y Lisboa.... Un cuento que parece no tener final.