Lewis Hamilton se adjudicó en Montmeló su segunda victoria del curso después de la de hace dos semanas, en Bakú. Dejó sin respuesta a todos sus rivales comenzando por Sebastian Vettel, a quien los estrategas de Ferrari le hicieron una jugarreta tras zamparse el anzuelo que les soltaron sus homólogos de Mercedes. El muro de las Flechas de Plata amagó con llamar al taller a Valtteri Bottas pero no consumó la parada. 

Sí lo hizo el corredor de Heppenheim, que en aquel momento circulaba el segundo y que se reincorporó a la pista el cuarto y por detrás de Max Verstappen (tercero), que sacó los colmillos para defenderse y que lo logró, a pesar de rodar con solo medio alerón delantero. Bottas agradeció el regalo de Il Cavallino Rampante y terminó segundo, materializando el primer doblete de la temporada para el fabricante alemán.

Carlos Sainz cruzó la meta el séptimo después de darse cera de la buena con Marcus Ericsson y Fernando Alonso lo hizo detrás de él, octavo. El asturiano perdió cualquier opción de meterse entre los seis primeros al verse involucrado en el accidente que Romain Grosjean provocó nada más comenzar.