La Selección Española de Fútbol Playa terminó invicta la Liga Europea después de una apasionante final contra los anfitriones en Cerdeña. Sólo el infortunio en la lotería de los penaltis privó a España de culminar con el título una impecable Liga Europea. Llorenç Gómez se llevó el premio al jugador más valorado después de anotar los dos goles de España en la final.

Después de dos triunfos en sendas etapas intermedias y un torneo Superfinal con tres victorias por la mínima, el equipo dirigido por Joaquín Alonso luchó de poder a poder contra la anfitriona Italia, campeona a la postre en la tanda.

Desde los primeros compases las embestidas transalpinas ponían cerco a la portería defendida magistralmente por Francisco Jesús Donaire Dona, inconmensurable durante todo el encuentro. La tensión y el control hacía que la final llegase sin goles al término del primer periodo y en la reanudación Italia se iba a encontrar los tiros libres como gran aliado.

Fainetti adelantaba así a los azzurri, pero LLorenç, igualaba pronto las cosas con una chilena marca de la casa. Con empate en el marcador se llegaba al tercer tiempo, en el que un penalti convertido por Palmacci volvía adelantar a Italia y otro recurso acrobático de Llorenç empataba de nuevo.

El tiempo extra no servía para desnivelar la finalísima que sólo la tanda de penaltis, después de 14 lanzamientos deja el trofeo en casa, mientras España se va con la satisfacción del subcampeonato. La tercera plaza también se definió en los penaltis, donde Portugal, tras empatar a 4 goles con la defensora del título Rusia, subió al último escalón del podio (3-2 en la tanda gracias al fallo de Paporotnyi).