Clasificación final de la Liga Endesa masculina 2018/2019 y todos los resultados de los Playoffs 

CLASIFICACIÓN LIGA REGULAR

Equipo
G
P
1
Real Madrid
28
6
2
Barcelona Lassa
27
7
3
Kirolbet Baskonia
26
8
4
Valencia Basket
23
11
5
Unicaja
21
13
6
Tecnyconta Zaragoza
18
16
7
Divina Seguros Joventut
18
16
8
BAXI Manresa
17
17
9
Iberostar Tenerife
17
17
10
MoraBanc Andorra
16
18
11
San Pablo Burgos
15
19
12
Herbalife Gran Canaria
14
20
13
Montakit Fuenlabrada
13
21
14
UCAM Murcia
12
22
15
Monbus Obradoiro
11
23
16
Movistar Estudiantes
11
23
17
Delteco GBC
10
24
18
Cafés Candelas Breogán
9
25

CUARTOS DE FINAL
Real Madrid 2-0 Baxi Manresa
98-75 / 88-73
Valencia Basket 2-1 Unicaja
78-85 / 76-69 / 79-76 
Barcelona Lassa 2-0 Divina Seguros Joventut
87-61 / 107-86
Kirolbet Baskonia 2-0 Tecnyconta Zaragoza
81-91 / 69-76

SEMIFINALES
Real Madrid 3-0 Valencia Basket
94-72 / 79-66 / 85-78

Barcelona Lassa 3-0 Tecnyconta Zaragoza
101-59 / 76-70 / 96-81

FINAL
Real Madrid 3-1 Barcelona Lassa

(15 junio) Real Madrid 87-67 Barcelona
(22-17, 25-15, 16-20, 24-15)

El Real Madrid golpea primero y con autoridad

El Real Madrid se impuso por 87-67 al Barça Lassa en el primer partido de la serie final, con una gran actuación del base argentino Facundo Campazzo por sus 19 puntos y desesperando a un equipo rival que pagó cara su falta de tensión al inicio.

El comienzo fue efervescente por parte de los locales. Así, el WiZink Center vibró con un 3+1 que firmó Anthony Randolph en el primer ataque. Y la inspiración anotadora de Campazzo puso al Real Madrid con un 9-0. Les había costado arrancar a los pupilos de Svetislav Pesic, que fiaron su réplica al juego interior, donde apareció el croata Ante Tomic. El pívot mantuvo a flote a su equipo mientras el resto de compañeros se desperezaba con el tiro de media y larga distancia. El Barça se acercó (17-15) al verse espoleado por Thomas Heurtel y Adam Hanga, pero Sergio Llull tomó el relevo de Campazzo en todo, pues agarró los mandos de juego y también el liderazgo anotador con pleno en sus dos intentos de triple durante el primer periodo (22-17).

El efecto Llull fue más allá, pues contagió a Rudy Fernández y éste transformó dos triples con los que el cuadro local superaba la decena de renta (30-19). Los planes de Laso se cumplían también en defensa, con un par de recuperaciones clave. Fabien Causeur, Jaycee Carroll, Trey Thompkins... Cada pieza del engranaje funcionaba en su sitio, lo que se reflejó con un marcador de 41-27, aunque rebajó entonces la sangría un triple lejano de Chris Singleton. Pero Campazzo volvió a dejarlo claro con los triples y el Real Madrid se marchó al intermedio con mucha comodidad (47-32).

El partido se endureció tras el descanso y se repetían las interrupciones (63-52). La unidad "B" de Pesic, con Pierre Oriola por dentro para tapar los huecos de Tomic y con Kyle Kuric por fuera para insuflar energía, carburó a medias. Pero los blancos gestionaron su ventaja con pericia y a lomos de Jeff Taylor frenó cualquier atisbo de problema (71-54). El 87-67 de la conclusión dejó patente que el Barça precisa rápidamente de una mejor versión si quiere evitar que su adversario reedite el título liguero con velocidad. FUENTE

(17 junio) Real Madrid 81-80 Barcelona
(11–17, 18–17, 24–25, 28–21)

Una remontada increíble y un triple a la desesperada de Carroll arruinaron el partidazo del Barça

El Real Madrid colocó el 2-0 favorable en la final tras apuntarse una espectacular victoria en el WiZink Center (81-80), donde un triple de Jayce Carroll (25 puntos) a falta de dos segundos coronó una increíble remontada, después de que su equipo levantara 9 puntos anotando el doble en poco más de tres minutos.

El campeón parecía condenado a falta de tres minutos (63-72), pero nunca perdió la fé y acabó sorprendiendo a un Barça que parecía tener la faena hecha gracias a la inspiración ofensiva de Thomas Heurtel (30).

Escarmentado por la contundente derrota inicial, el Barça volvió convencido de que podía pasar de víctima a verdugo en tan solo 48 horas. Lo tuvo en la mano durante 39 minutos y 58 segundos, gracias a una defensa muy activa con ayudas continuas que cortocircuitaron las líneas de pase del Real Madrid y le procuraron una ventaja considerable (7-17).

El equipo local acabó el primer cuarto con tres titulares en valoración negativa, entre ellos un Facundo Campazzo sin la clarividencia del anterior duelo. La sangre en la boca de Adam Hanga, que tuvo que volverse al banquillo al poco de salir para ser curado por los médicos, ilustraba la dureza de un partido no definitivo, pero sí decisivo. El húngaro volvió para ponerle un taponazo a Jeff Taylor, que confirmó la confusión blanca fallando un mate solo en la siguiente jugada. Además empezaba a activarse Heurtel, que encadenó varias bandejas fáciles para contestar la energía, sostén del Real Madrid hasta que surgió la muñeca de Carroll.

Tras fallar su equipo los siete primeros triples que intentó, el estadounidense encadenó dos aciertos desde la larga distancia y lideró el parcial de 10-0 que, por primera vez, puso al Real Madrid por delante en el marcador, 29-27. Rugía la hinchada hasta que Víctor Claver, otra vez a gran nivel, acalló el vocerío con un triple que hacía soñar a su equipo justo antes del descanso (29-34).

Tomic, máximo reboteador de la noche, cometió la cuarta falta nada más iniciarse el tercer cuarto, pero su equipo no lo acusó porque Heurtel entró definitivamente en combustión. Anotando desde la larga, la media y la corta distancia, el galo, autor de 12 puntos en este periodo, estiró la máxima renta azulgrana hasta otro tanto (39-51). Pero el Madrid reaccionó bombardeando con tres triples seguidos de Carroll, Rudy Fernández y Llull (50-55).

Reducido el juego por momentos a un duelo Heurtel-Carroll, subió la temperatura y a Pau Ribas le cayó una falta técnica por protestar. Al escolta estadounidense le daba todo igual y anotaba otro triple para decidir que todo empezaba de nuevo (62-62). Ahí pareció agotarse la frescura mental del campeón, que, sin embargo, se guardaba lo mejor para el final. El Barça no acusó el golpe y volvió a la carga con un parcial de 1-10, un arreón que sonaba a definitivo (63-72, minuto 37), pero que tampoco lo fue. Al Barça se le encogió el aro, al Madrid se le agrandó aún más el corazón y fue limando punto a punto y con triples, hasta que Llull falló un tiro libre a falta de 9 segundos (78-80). Cuando todo parecía perdido para los locales, Rudy capturó el rebote, se la dio a Llull y este a Carroll, que fintó a un desesperado Claver para tirar desde el triple completamente solo. FUENTE

(19 junio) Barcelona 78-77 Real Madrid
(19-18, 15-22, 22-18, 22-19)

El Barça resiste en el Palau a la primera oportunidad que tenía el Madrid de llevarse el título

El Barça Lassa forzó el 4º partido con orgullo y corazón (78-77) en un final agónico, con Thompkins fallando in extremis un tiro que pudo ser sinónimo de título. Thomas Heurtel, con 21 puntos, estuvo otra vez imperial, secundado por Chris Singleton (12+6). Un parcial de 7-0 en los últimos dos minutos y medio del tercer partido dieron la primera victoria al Barça, que resistió a la versión más letal desde el perímetro del Real Madrid.

El equipo azulgrana apretó en defensa en el tramo decisivo del partido, un resultado final que Trey Thompkins (18) pudo cambiar en el último segundo con una canasta que parecía sencilla tras capturar un rebote en ataque. Los locales confiaban en el factor Palau para ganar confianza después de perder el segundo choque de la final en el último suspiro. Y esta vez la victoria no se escapó.

En el primer cuarto, parecía que el Barça Lassa imponía el ritmo en defensa, aunque el conjunto de Pablo Laso sumaba de tres en tres gracias al acierto de Rudy Fernández en los primeros cinco minutos (8-13). Pero reaccionó el Barcelona, que encontró a Ante Tomic en la zona. El pívot croata despuntaba en ataque, mientras Pesic apretaba las tuercas en defensa arriesgando con una presión 2 contra 1 que dio sus frutos al término del primer cuarto (19-18).

Cambió el ritmo del duelo en el segundo cuarto. Y eso que el Barça, con Heurtel y Hanga acertando, gozó de una efímera ventaja (27-21) que se esfumó con la aparición de Trey Thompkins desde el perímetro. El ala-pívot estadounidense anotó tres triples en el segundo cuarto y dio alas a su equipo, que castigaba al Barça Lassa en ataque gracias a bloqueos y continuación muy efectivos. A ello se sumó el nulo acierto de los azulgrana, que anotaron más tiros libres que canastas de dos puntos en el primer tiempo. En éstas, el Real Madrid endosó un parcial de 19-7 en siete minutos que dejaba el 34-40 al descanso.

Sin embargo, los blancos siguieron apretando el acelerador desde el perímetro. Los triples de Taylor y Randolph dejaban sin respuesta al Barcelona (38-49). Aún así, un triple de Kuric despertó al Barcelona que, cuando más lo necesitaba, encadenó un parcial de 12-0. Anotaba Singleton de tres y Heurtel se enfundaba el traje de líder para que su equipo tomase de nuevo las riendas (50-49). Pero los triples volvieron a dar vida al Real Madrid: la magia desde el perímetro de Llull y Carroll, bien punteados por los defensas azulgranas, dejaban un ajustado 56-58 antes del último periodo.

La igualdad se mantuvo. El Real Madrid, liderado por Campazzo en ataque y muy pendiente de Heurtel atrás, intentaba ampliar la ventaja en el marcador, pero el Barcelona, con más corazón que juego, se resistía (67-71) a chispazos. Con todo por decidir, los triples de Rudy y Campazzo acercaban al Real Madrid al título a falta de dos minutos y medio para el final (71-77). El Barça Lassa no bajó los brazos, apretó en defensa y endosó un último parcial de 7-0 de la mano de Kuric, desde el perímetro, de una canasta de Heurtel y una bandeja con suspense de Singleton cuando faltaban 30 segundos.

Jugó la última posesión el Real Madrid. Primero fue Llull el que falló una bandeja. El rebote lo capturó Hanga que, rodeado por jugadores rivales, perdió el balón. Diez segundos separaban al Real Madrid del título. Campazzo no acertó con su penetración y Thompkins falló una canasta que parecía fácil tras capturar el rebote. FUENTE

(21 junio) Barcelona 68-74 Real Madrid
(21-24, 12-13, 14-18, 21-19)

La versión más sólida y solidaria del Real Madrid acabó con la resistencia del Barça Lassa en el Palau Blaugrana (68-74), donde el conjunto blanco conquistó la trigésima quinta Liga de su historia, la cuarta en las últimas cinco temporadas. En un cuarto partido duro, se impuso el físico del Real Madrid, muy superior en la zona (46 rebotes, 18 ofensivos) e intenso atrás, anulando al azulgrana Thomas Heurtel, autor de tan solo 2 puntos. Mientras tanto, sobresaliente actuación de Tavares (10+13), se sumó la regularidad de Facundo Campazzo, Rudy Fernández, Anthony Randolph y Fabien Causeur, cuatro jugadores que superaron los 10 puntos.

Máxima eficacia en los primeros cuatro minutos del Real Madrid en el parqué. Liderados por Rudy Fernández, autor de tres triples en apenas 3 minutos y medio, los visitantes completaron un primer tramo de partido impoluto. Entraron los triples (5 en el primer cuarto) y controlaron el rebote ofensivo, lo que les permitió gozar de una ventaja de 11 puntos (8-19, minuto 6). Con un Heurtel sin chispa en ataque, un discreto Kevin Pangos, secundado por Singleton, conectó a los locales. Los triples y las asistencias del base canadiense (16 puntos) dieron aire al Barça Lassa, que cerró el primer acto con un parcial de 13-5 que dejaba vivo el partido (21-24).

En el segundo periodo, mandaron las defensas. La inercia de Pangos situó al Barça Lassa por delante por vez primera (27-26), pero los de Pablo Laso, sin jugar un baloncesto coral, apretaron las tuercas en defensa ahogando, de nuevo, a un Barça sin muchas ideas. Tavares y Ayón mandaban en la zona, mientras que Thompkins sacaba la cabeza para dejar a su equipo con una mínima renta tras los primeros 20 minutos (33-37).

El Real Madrid reapareció del vestuario refrendando su superioridad en la zona. Tavares edificó un muro y su equipo lo notó con los rebotes ofensivos. Con segundas opciones en ataque, el Real Madrid fue letal. Rudy y Randolph se mostraban infalibles desde el perímetro y su equipo lo agradeció en el marcador (37-47). Pero el Barcelona tiró de orgullo y de Pangos para agarrarse a la final. El base volvió a brillar con un triple y un contraataque de manual que situaba el 45-47, obligando a Laso a parar el partido.

Y su equipo lo agradeció, especialmente en defensa. Sobresalía Causeur con cinco puntos consecutivos, mientras que Tavares ahogaba a un Ante Tomic cansado. El Barça, orgulloso, cerraba el tercer cuarto algo titubeante, con la sensación de que el Real Madrid domaba el ritmo del duelo cuando quería (47-55).

Echaron el cerrojo los blancos en el último cuarto. Pablo Laso planteó una defensa sin fisuras que dejó sin aire a su rival. No aparecía Heurtel, no llegaban los triples del Barça y el Real Madrid tuvo suficiente con los chispazos de Campazzo, Causeur y la intimidación de Tavares para acabar con las opciones del equipo azulgrana, que encadenó cinco minutos sin anotar: un 55-67 a tres minutos del final ponía al Madrid rumbo a un nuevo título.

Facu Campazzo fue nombrado MVP de la fina tras promediar 14 puntos, 3'7 asistencias y 19'2 de valoración en los cuatro partidos. Corona así un gran tramo final de campaña tras ser designado MVP del mes de abril y ser incluido en el Quinteto Ideal de la temporada. FUENTE