El onubense Álvaro Robles aspiraba en Budapest a dar a España su primer oro en unos Mundiales de tenis de mesa, jugando la final de dobles junto al rumano Ovidiu Ionescu.

Ambos ya habían dado una sorpresa mayúscula metiéndose en semifinales y asegurando un bronce que ya era histórico, tras batir por un limpio 4-0 a los suecos Falck-Karlsson en cuartos de final. Y siguieron mejorando los pronósticos con otra victoria ante los portugueses Monteiro y Apolonia para alcanzar la final. 

En ella no tuvieron opción ante la imponente pareja china formada por Ma Long y Wan Chuqin, que venían de un 4-0 en semis y se llevaron el oro por 4-1 (11-3, 8-11, 11-7, 11-3 y 11-5). La derrota no empaña, sin embargo, la gesta de un onubense que ya es historia del deporte español a sus 25 años.

En inidividual masculino, Ma Long logró su tercer título consecutivo, tras batir al sueco Mattias Falck quien se convirtió en el primer finalista europeo de los últimos 16 años. Por su parte, la china Liu Shiwen superó a su compatriota Chen Meng en la 13ª final seguida protagonizada por deportistas de dicho país asiático.

Sun Yingsha y Wang Manyu vencieron a las japonesas Hina Hayata y Mima Ito, mientras que los también chinos Xu Xin y Liu Shiwen hicieron lo propio ante los nipones Maharu Yoshimura y Kasumi Ishikawa en dobles mixto.