Fernando Alonso ganó por segundo año consecutivo las 6 Horas de Spa-Francorchamps, penúltima prueba del Mundial de Resistencia y dio junto al suizo Sebastien Buemi y el japonés Kazuki Nakajima del Toyota Gazoo Racing un paso decisivo para proclamarse en Le Mans campeones del mundo de la especialidad.

El doble campeón mundial de Fórmula 1 y sus compañeros sumaron su cuarta victoria de la Súper-temporada 2018-19 y sólo una total desgracia evitará que festejen el título, a mediados de junio, después de las 24 Horas de Le Mans, en Francia. Adonde llegarán con una ventaja de 31 puntos (160 frente a 129) sobre el coche 7; y donde les bastaría acabar séptimos para inscribirse en el historial del WEC.

La carrera finalizó a 11 minutos del final de la prueba cuando apareció la bandera roja por la lluvia y la nieve que estaba cayendo sobre el circuito belga. Fernando Alonso era el piloto en pista y se le pidió que redujera la velocidad una vez se dio por finalizada la carrera.

Alonso completó 593 vueltas debido a que la carrera se tuvo que ralentizar en 16 ocasiones por la climatología y en dos ocasiones apareció la bandera roja. El triunfo de Toyota en Bélgica le dio el campeonato del mundo de escuderías.

Alonso y sus compañeros ganaron con claridad una prueba en la que ampliaron su ventaja en el campeonato sobre el otro Toyota, el del argentino José María ‘Pechito’ López, el nipón Kamui Kobayashi y el inglés Mike Conway, que perdió 11 minutos en arreglar una avería y se tuvo que conformar con el sexto puesto.

El podio lo completaron el Rebellion Racing 3 de los franceses Nathanaël Berthon y Thomas Laurent
y el estadounidense Gustavo Menezes, y el SMP Racing 11 que ocupó la tercera plaza, a los mandos del belga Stoffel Vandoorne y los rusos Mikhail Aleshin y Vitaly Petrov.