Charles Leclerc logró la victoria en el Gran Premio de Italia, decimocuarta cita del Mundial de Fórmula 1, tras resistir los ataques del finlandés Valtteri Bottas en las últimas vueltas, mientras que el español Carlos Sainz no pudo terminar la carrera después de sufrir problemas con el neumático derecho.

De esta manera, Leclerc conquista su segunda victoria, y además consecutiva. A su vez, permitió a Ferrari volver a lo más alto del podio en Monza, un trazado mítico para la Scuderia y en el que no reinaba un Cavallino Rampante desde que lo consiguiera Fernando Alonso en 2010.

Tras una salida en la que el piloto del Principado defendió su posición de privilegio ante los dos Mercedes, fue el alemán Sebastian Vettel el que protagonizó el gran incidente de las primeras vueltas al llevarse por delante, en la 6, al canadiense Lance Stroll; su acción le obligó a penalizar con un "stop and go" que arruinó su carrera, terminando finalmente 13º.

También se trastocaron los planes de Carlos Sainz por un error cuando marchaba en 6ª posición. Empezó a evidencias problemas de aerodinámica, y en la vuelta 27 tuvo que abandonar debido al mal ajuste de su neumático derecho.

En la cabeza, Leclerc solventó la presión con una buena parada, y resistió a los intentos de Hamilton, entonces segundo, por pasarle antes del ecuador de la cita, una situación sostenida hasta que restaban únicamente diez giros para la bandera a cuadros.

La salida de pista del británico, que volvió a pista tercero tras su compañero de equipo, le descartó de la terna de favoritos y metió de lleno en ella a Bottas, que aprovechando su mejor ritmo acosó al monegasco en el tramo final. Sin embargo, Leclerc resistió para lograr su segundo triunfo seguido y acabar con la sequía de Ferrari en Monza. FUENTE