Ya conocemos a los equipos que protagonizarán la final de los Playoffs de la NCAA el próximo 13 de enero en el Mercedes-Benz Superdome de New Orleans. LSU, en su primera apariencia, y Clemson, campeones en 2019, lucharán por el National Championship.

El pasado fin de semana vivimos las semifinales de los Playoffs del football universitario donde continuamos viendo el dominio de los Tigers de Joe Burrow. También los Tigers, de Clemson, mostraron su garra ganadora que consiguió eliminar a uno de los equipos más en forma esta temporada, Ohio State.

LSU barrió a Oklahoma batiendo numerosos récords

Oklahoma, en su tercera participación consecutiva, solo pudo mantenerse en pie en el primer cuarto ante el vendaval ofensivo de LSU. Burrow batió el récord de pases de TD en Playoffs con 7, y de yardas de pase en una mitad, hasta 403 yardas, y acabó con 493 (29/39). En esa primera parte, también lograron el máximo de puntos, yéndose al descanso 49-14.

Los Sooners empataron a siete puntos tras una gran recepción de CeeDee Lamb (119 yardas en solo 4 recepciones) y el RB Kennedy Brooks se encargó de entrar en la endzone. Brooks fue secado y en 10 carreras apenas sumó 35 yardas.

Pero el partido cada vez se ponía más cuesta arriba a Oklahoma, con un Justin Jefferson (227 yardas) intratable recibiendo balones en las inmediaciones de la endzone. LSU sumó una intercepción de Kary Vincent Jr. tras una jugada de doble pase, y hacía desesperar aún más al ataque comandado por Jalen Hurts. El quarterback solo pudo aportar 217 yardas de pase (15/31) y acumuló 43 yardas de carrera, con dos touchdowns, uno en cada parte.

Así, en los dos primeros cuartos LSU bañó con sus armas ofensivas, anotando Jefferson hasta en cuatro ocasiones, Terrace Marshall Jr. dos veces y otro touchdown fue obra de Thaddeus Moss. En el segundo cuarto, los cuatro drives que tuvieron los transformaron todos en siete puntos más.

Ya la segunda mitad relajó el partido. En el tercer cuarto solo dio tiempo a dos posesiones, que transformaron ambos equipos. Primero fue Burrow con una carrera de 2 yardas y después Hurts en un acarreo de 12 yardas. Por último, los quince minutos finales solo sirvieron para inflar el marcador. Los running backs T.J. Pledger de Oklahoma y John Emery Jr. de LSU irrumpieron en la zona de anotación para poner el definitivo 63-28 de esta Peach Bowl.

Batalla intensa que acabó en favor de los campeones

Sin embargo, se vivió un duelo muy intenso en la Fiesta Bowl entre el 2º y 3º clasificado para el comité de selección CFP. La otra semifinal resultó ser una batalla campal en las trincheras, tanto para alcanzar al quarterback contrario como para abrir camino a sus corredores. Clemson obró hasta 4 sacks, dos de ellos de Baylon Spector, mientras que Ohio State capturó tres veces a Trevor Lawrence (259 yardas en 18/33 pases), a quien entraban con mucha agresividad al pocket.

En una de las batallas, la offensive line de los Buckeyes consiguió arrastrar a toda la defensa de Clemson para una espectacular carrera de J.K. Dobbins de 68 yardas. El running back repitió más adelante otro brillante acarreo, este de 64 yardas (finalizó con 174), dejando el balón en primera y gol. Él mismo casi completa una recepción para touchdown, pero se tuvieron que conformar con tres puntos. El kicker Blake Haubeil puso un marcador cómodo a priori de 16-0 convirtiendo tres field goals.

Ya en la recta final del segundo cuarto, los Tigers lograron inaugurar su cuenta a través de Travis Etienne con una carrera de 8 yardas y grandes movimientos para eludir a los defensas. Y antes del descanso, Lawrence ajustó el marcador (16-14) con una jugada terrestre de hasta 67 yardas (finalizó con 107 en 16 jugadas por tierra).

Para colmo, Dobbins sufrió una torcedura de tobillo y eso lo menguó en la segunda parte, algo que notaron significativamente los Buckeyes. A mediados del tercer cuarto, Clemson se puso por delante con un tremendo acarreo de Ettiene para 53 yardas hasta la endzone.

Poco después, Justin Fields (320 yardas en 30/46 lanzamientos) fue interceptado por Isaiah Simmons y el ataque del campeón estaba cada vez más tiempo en el campo. Sin embargo, ya en el último cuarto Ohio State recuperó el mando con el único pase de touchdown de Fields, hacia Chris Olave (23-21).

Los Tigers supieron responder de inmediato y con contundencia. En menos de dos minutos, con cuatro pases completos consecutivos, Lawrence y los suyos dieron la vuelta al anotar Ettiene en una recepción de 34 yardas. Aún así, los Buckeyes aún tenían 1:49 para poder efectuar un touchdown más que le diera la victoria, y estuvieron bien cerca.

Fields llevó a su ataque hasta la yarda 23 del campo contrario, pero erró su lanzamiento claramente hacia la endzone y que se quedó el balón el safety Nolan Turner para sellar la cuarta presencia finalista de los Tigers.

Vacaciones de Navidad llenas de Bowls

Al margen de los Playoffs, en los últimos días de este 2019 también podemos disfrutar de las mejores Bowls entre las mejores universidades de la temporada. La más prestigiosa hasta ahora fue la Cotton Bowl, entre Penn State y Memphis, el mejor equipo de las Power Five. Los Nittany Lions ganaron un duelo emocionante por 53-39, con un juego terrestre inconmensurable. Journey Brown corrió para 202 yardas y 2 touchdowns, mientras que Noah Cain hizo 92 yardas y otras dos anotaciones.

A destacar, la Boca Raton Bowl que se llevó FAU por 52-28 a SMU, Las Vegas Bowl que consiguió Washington cómodamente ante Boise State (38-7), o Appalachian State que logró vencer por 31-17 a UAB en la New Orleans Bowl. Michigan State también se llevó una alegría ante Wake Forest en la Pinstripe Bowl (27-21), la Texas Bowl se quedó en casa para Texas AM (derrotaron por 24-21 a Oklahoma State), y USC concedió la Holiday Bowl a Iowa (49-24). Por último, en la Camping World Bowl, Notre Dame superó por 33-9 a Iowa State. Puedes consultar los Playoffs y todas las Bowls y sus resultados aquí.