Kiko Martínez se ciñó, por tercera vez en su carrera, el cinturón de campeón de Europa del supergallo. Anoche, en La Cubierta de Leganés, derrotó al inglés Jason Booth por KO en el décimo asalto.

El alicantino, una pequeña bomba que acreditaba ya 24 victorias (17 de ellas por KO), hizo gala de su explosividad. Primero trabajó abajo a su rival, para minar su resistencia física, y luego buscó el KO.

Pudo venir en el quinto en el que, de no ser porque el inglés, perro viejo, se agarró a él para arrastrarlo también al suelo, se pudo consumar. En el octavo, Kiko lució con una serie de ganchos; en el noveno, una derecha como un tiro hizo efecto y en el décimo llegó el KO con la zurda.