Segovia dio ayer la sorpresa en el primer encuentro de la final de la Liga ganando en el Palau (2-3) y adelantándose en la serie (al mejor de cinco). El equipo de Velasco hizo un primer tiempo ejemplar, manteniendo la solidez defensiva y aprovechando las contras. Así llegó el primer tanto, obra de Borja. Esquerdinha, el más peligroso en el ataque segoviano, marcó el segundo en jugada de estrategia y asistió, tras la reanudación, en el tercero a Antoñito, que hacía el silencio en el Palau.



Los culés notaron las bajas, sobre todo la de su killer Wilde, y sólo en los últimos diez minutos, con Javi Rodríguez de portero-jugador, lograron marcar. Saad, de fuerte disparo, y Fernandao, tras pase de Rodríguez, batieron a Cidao, soberbio toda la noche, y permitieron soñar al público azulgrana con una remontada que no llegó. Mañana, también en el Palau, segundo asalto de la final... y con el Barça contra las cuerdas.