La británica Helen Jenkins se proclamó campeona del mundo de triatlón en Pekín, tras finalizar en segunda posición la última prueba del campeonato, en la que se impuso la neozelandesa Andrea Hewitt, quien además logró el segundo puesto en la clasificación final.

La escocesa, que terminó con un tiempo de 1h58:37, diez segundos más que Hewitt, confirmó así la supremacía del Reino Unido en este deporte, después de que ayer los hermanos Brownlee terminaran como primero y segundo el campeonato masculino.



Jenkins estuvo desde el inicio en la cabeza de la carrera y mantuvo controladas a sus rivales, aunque tanto la chilena Bárbara Riveros (segunda en la general), muy retrasada toda la prueba, como la canadiense Paula Findlay (tercera), que abandonó por una caída en la competición ciclista, no pusieron en apuros a la británica.