Llega la novena liga para el Inter Movistar después de vencer 4-2 en el tercer partido y no dejar ninguna victoria en la final a ElPozo Murcia. De esta forma, 2014 ha sido el año en el que se ha roto con la hegemonía blaugrana, pues el Barça eran los reyes de la liga desde 2010. Además, esta temporada se despide del gran Kike Boned, que ha terminado su carrera profesional con una final de liga LNFS, incluso con un último espectacular partido que dio vida a su equipo.

Salieron con un quinteto más agresivo ElPozo con Miguelín, Alex, Rafael Campos y Kike que dio efectividad con gran cantidad de tiros a portería. Así, el eterno capitán Kike estrenó el marcador a los 8 minutos de juego cogiendo un rechace del interista Tobe. Se había echado su equipo a la espalda. Esto tenía buena pinta para la marea roja aunque como ocurrió en el primer encuentro de la final, a los 10 minutos ya habían acumulado 5 faltas. A partir de ese momento aumentó el peligro del Inter Movistar pese a que ElPozo estaba dominando el encuentro, y para la mala fortuna de los murcianos, un gran pase de Batería a Borja acabó dentro de la portería de Rafa y puso las tablas en el marcador, algo injusto en esos momentos. Con el empate a 1 se llegó al descanso.

En la segunda parte Kike se hizo más grande aún si cabe, con un tiro desde la banda izquierda después de una jugada individual increíble y chutó para que Rafael la toque y entrase en propia puerta. De nuevo, ElPozo lideraba al marcador. En este punto de partido, si no fuera por Jesús Herrero, la marea roja habría agrandado la ventaja de forma determinante. Pero expulsaron a Bebe por doble amarilla y acto seguido Batería empató sin piedad. Se volvió tenso el partido con las acciones algo polémicas de los árbitros.

Las jugadas sucedían por parte de ambos finalistas, pero no lograban materializar ninguna ocasión. Adri provocó la 5ª falta y al poco tiempo después tuvo que hacer la sexta a Ricardinho que se quedaba solo ante Rafa. Los 10 metros fueron para Nano Modrego que lo convirtió en gol y sentenció la final. Con portero-jugador, Carlos Ortiz aprovechó una recuperación de balón para terminar de matar el partido y marcar a portería vacía (4-2).