Nuevamente la contundencia de los Kings fue letal. En el tercer partido de las finales de la Copa Stanley, los Kings de Los Ángeles vencieron 3-0 a los Rangers de Nueva York y de paso se pusieron 3-0 en la serie y a un juego del campeonato del hockey sobre hielo de la NHL.

La quinteta angelina, de nueva cuenta, fue contundente, lo cual fue auténtico veneno para los neoyorquinos que también sufrieron de mala suerte y de las grandes paradas del portero Jonathan Quick.

El encuentro se inclinó desde el primer tercio para los visitantes, quienes tras una buena combinación, Jeff Carter aprovechó y mandó un cañonazo que perforó la portería de Hendrik Lundqvist para marcar el 1-0. Para el segundo periodo, los Kings ampliarían la ventaja gracias a Jake Muzzin que dispararía desde medio del campo y Lundqvist no pudo hacer nada estando jugadores angelinos en medio.


Después del segundo gol los neoyorquinos se abalanzaron sobre la portería de Quick, pero el portero angelino sacó todos los disparos. Se convirtió en héroe.

Y antes de que terminara el segundo tercio, un contragolpe mató las esperanzas del público de la quinteta neoyorquina. Los Rangers perdieron el disco con Mike Richards quien condujo el puck algunos metros, casi a diez metros de llegar a la portería rival se lo pasó a Kyle Clifford quien en vez de disparar se lo devolvió a Richards para marcar el tercer gol en un contragolpe electrizante.