La última Stanley Cup que consiguieron los Boston Bruins fue en 2011 cuando el equipo que dirigía Claude Julien gozaba de una salud extraordinaria. Sin embargo, desde esa temporada los Bruins entraron en un bucle negativo que parecía no encontrar fin, al borde de la reconstrucción y que conllevó a no clasificarse a los Playoffs en dos campañas consecutivas, 2015 y 2016.

Fue entonces cuando la franquicia de Massachusetts decidió hacer cambios en el banquillo. La temporada 2016/2017 no empezó bien (26 victorias en 55 partidos) y el objetivo de regresar a la postemporada se alejaba. Pero el 4 de febrero de 2017, Julien relegaba el puesto de head coach a su asistente, Bruce Cassidy.

Julien dio el relevo en 2017 a Cassidy tras 2 años sin Playoffs
Con la llegada del entrenador canadiense, los Bruins han ido cada temporada a más. En aquella primera campaña para Cassidy dirigiendo, los de Boston lograron remontar el vuelo y meterse en Playoffs, aunque cayeron en Primera Ronda. La pasada temporada sobrevivieron una eliminatoria más, alcanzando la Segunda Ronda, y este año lo que ya sabéis todos. Los Bruins acaban de batir por la vía rápida a Carolina Hurricanes (4-0) para ser campeones de la conferencia Este por quinta vez y regresarán a las Finales por la Stanley Cup 6 años después, cuando en 2013 los de Julien sucumbieron ante Chicago Blackhawks e iniciaron el reciente declive de la franquicia.

Además, estos Bruins de Cassidy son los segundos mejores de la NHL en porcentaje de puntos (.670), diferencia de goles (+130), porcentaje Corsi (53'2 %) y en porcentaje de probabilidad de anotación (53'4%). También son los 10º en probabilidad de marcar en situaciones de alto peligro (52'2 %). Es un equipo que controla muy bien el puck, aprovechan las mejores oportunidades de anotar y simplemente juegan como un equipo de nivel de campeonato.

Los principales partícipes de ello son: uno de los mejores tríos ofensivos, conformados por Patrice Bergeron, Brad Marchand y David Pastrnak; una gran defensa revolucionada por Charlie McAvoy; portería de nivel con Tuuka Rask como líder y bien secundada por Jaroslav Halak; y, por último y lo más importante, una plantilla con muchísima profundidad.

Esto se demuestra con el siguiente dato: desde la temporada 2017/2018, los mejores jugadores de Boston (Bergeron, Marchand, Pastrnak, David Krejci, Jake DeBrusk, McAvoy, Torey Krug, Zdeno Chara y Brandon Carlo) han acumulado hasta 203 partidos sin jugar por lesiones o suspensiones, es decir, más de 20 juegos por jugador. Sin embargo, el equipo a pesar de ello ha seguido obteniendo victorias, aún sin contar con sus titulares y mejores secundarios, y en una complicada División Atlántica han terminado en las dos temporadas más recientes en 2ª posición merodeando los 50 triunfos en regular season

En definitiva, los Bruins han ido mejorando año tras año desde que Cassidy es su head coach, y esto les ha llevado a que en las próximas semanas peleen por la que sería la séptima Stanley Cup de su historia.